Francia se opone a la entrega a España del jefe máximo de ETA
La Fiscalía gala se pronunció ayer en contra de la entrega a España de Mikel Albizu, Antza , presunto ex jefe supremo de ETA, por entender que buena parte de los hechos imputados en una euro-orden cursada por el juez Garzón fueron cometidos en Francia. La Cámara de Instrucción del Tribunal de Apelación de Riom dará a conocer el fallo el 16 de noviembre. La euro-orden contra Antza se basa en el auto que el magistrado de la Audiencia Nacional dictó el 5 de febrero del 2002 en el marco de la causa de Ekin en el que ordenaba su detención. Acusaba a Albizu de ejercer en Francia la dirección del aparato político de ETA «posiblemente» desde 1993 y le imputaba la autoría de «un delito de integración en organización terrorista en el nivel directivo». Entre los indicios recogidos en el autor de Garzón figura la documentación intervenida a los etarras Iñaki Herrán y Mikel Zubimendi cuando fueron detenidos en París en 1999. Otros elementos esgrimidos en contra de Antza son la frecuente aparición de Kala, uno de sus alias, en documentos confiscados a varios etarras arrestados en Francia entre 1996 y el 2000. La Fiscalía de Riom objetó ayer que los hechos imputados por Garzón «han sido cometidos en parte en Francia» para oponerse a su entrega. Este argumento ya fue empleado por un tribunal de Pau, y ratificado luego por el Supremo, para negar la entrega de tres militantes vascofranceses de Segi en virtud de euro-órdenes cursadas por Garzón.