Las presuntas víctimas son nueve escolares de Educación Infantil
Denuncian a una profesora por abusos a sus alumnos en Córdoba
La conducta huidiza y violenta de los niños y los golpes que tenían alertaron a los padres
Los padres de nueve alumnos del colegio público de Educación Infantil El Brillante de Córdoba han interpuesto una denuncia contra una profesora del centro como presunta autora de malos tratos y abusos sexuales a sus hijos de tres años. El juzgado ha admitido a trámite la querella, avalada por el informe de un psicólogo. La situación se dio a conocer a raíz de que un niño salió de clase con una herida en el labio, según publicó ayer el Diario de Córdoba . El parte del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Reina Sofía refleja que el menor presentaba una «interacción personal normal para su edad, excepto que adopta actitud negativa al interrogarle sobre el golpe». El médico sospechó de «malos tratos en el colegio», pues el niño culpó a su maestra «de golpearle con fuerza en la boca». El especialista vio en el chico «una conducta huidiza, orinándose al ser interrogado. Los padres comentan que en casa es agresivo, les insulta y agrede en ocasiones». El informe fue enviado al juzgado de guardia. El niño había asegurado a un grupo de madres que «la señorita» le había pegado «un poquito con la correa». Cuarto oscuro La primera denuncia fue presentada el pasado día 4 por la madre de otro de los pequeños, que había advertido que su hijo había sufrido cambios raros. El crío manifestó que «la señorita le pegaba a los niños con una correa que llevaba y que los metía en un cuarto oscuro», que parece ser un aseo que utilizan los docentes, y al padre le dijo que la profesora «le bajaba los pantalones y los calzoncillos, le subía la sudadera y le tiraba hacia fuera de la colita». En otra denuncia, presentada al día siguiente, la madre de una alumna relata que su hija le dijo que la maestra «la había llevado al cuarto oscuro» y tras bajarle los pantalones le hizo «cosquillas en sus partes». La madre dijo que un mes antes la llevó al pediatra, que le diagnosticó una pequeña fisura en la parte interna de la vagina. Los declaraciones de los menores coinciden en que la profesora se llevaba a alguno de los alumnos fuera de clase a la hora de la siesta al mencionado cuarto oscuro y les decía que no contaran nada porque era «un secreto». Otro de los niños le dijo a sus padres que en varias ocasiones había sido llevado a la mencionada habitación, donde la profesora le desnudaba, lo tendía en el suelo y se echaba encima, comentándole «tranquilo, que no pasa nada», además de besarle en la boca y tocarle los genitales.