Otegi no cree?que?ETA le desautorice y dice que «el conflicto vasco sigue»
La izquierda abertzale se negó a condenar los últimos atentados de ETA en Madrid e incluso los justificó como parte de lo que denominan «el conflicto político vasco». Actitud que prueba que el discurso de Otegi en Anoeta que en teoría iba a ser una importante oferta de paz no era una apuesta por el fin de la violencia, sino más de lo mismo. En rueda de prensa convocada en San Sebastián, el parlamentario de Sozialista Abertzaleak aclaró que los atentados no son una desautorización de ETA a Batasuna, sino que significa «que el conflicto sigue» y que la «desmilitarización no puede ser de una de las partes». «Algunos, cuando hablan de paz están planteando la rendición de una de las partes», protestó. La negativa de Batasuna a condenar los atentados provocó la indignación de los partidos políticos democráticos, que acusaron a la formación ilegalizada de probar con su actitud que la propuesta de pacificación que había presentado el 14 de noviembre estaba hueca. Durante su visita al Congreso de los Diputados en las jornadas de puertas abiertas, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que el Ejecutivo permanecerá «en el máximo estado de alerta» y exigió a los terroristas que condenen la violencia y dejen de matar porque de lo contrario no obtendrán nada de los demócratas. El miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE y dirigente del PSE-EE, Rodolfo Ares, fue más allá al acusar a Arnaldo Otegi, portavoz de la formación ilegalizada, de haber desaprovechado la oportunidad de demostrar que pretende alejarse de la vía violenta de ETA. Según Ares, Batasuna ha demostrado que la propuesta por la que supuestamente optaba por la vía política en el País Vasco es «papel mojado». La presidenta del PP vasco, María San Gil, despreció las «palabras huecas» y los «cantos de sirena» de Otegi. Consideró una temeridad que el lendakari'haya hablado ya de la etapa posterior a ETA y explicó que si los terroristas están con el agua al cuello no es por el PNV, sino por la presión del Estado de Derecho cuya firmeza cree que hay que mantener a través de la Ley de Partidos y del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida, consideró demostrado con los atentados del viernes que ETA sigue mandando en Batasuna y rechazó la posibilidad de abrir una negociación mientras sólo sepan hablar con las bombas. La secretaria del Euskadi Buru Batzar del PNV, Josune Aritzondo, instó por su parte a Batasuna a tomar ya «la decisión definitiva» porque o bien se va al abismo político de la mano de ETA - «la vía fácil» - o continúa «dando pasos por el camino del diálogo y la democracia, que es el camino difícil pero el único».