ETA recupera una táctica que antes sólo usaba contra el turismo
Con las siete explosiones casi simultáneas registradas ayer en siete ciudades españolas la banda terrorista ETA recupera una táctica que hasta ahora sólo había utilizado en campañas de verano contra intereses turísticos españoles. La campaña la inició hace veinticinco años. La primera acción de la banda contra intereses turísticos se remonta al 29 de junio de 1979 cuando hizo explotar dos artefactos en Benidorm (Alicante). Desde esa fecha, la organización terrorista ha realizado diversas campañas de atentados contra centros hosteleros y otros intereses situados en la zona mediterránea. Seis personas han muerto (tres en 1991, una en 2001 y dos en 2002) y un número elevado de ciudadanos ha sufrido heridas de diversa consideración en estas acciones terroristas, que en la mayor parte de los casos han sido precedidas por llamadas de advertencia de los terroristas y han causado exclusivamente daños materiales. Las primeras víctimas de ETA en atentados contra intereses turísticos fueron tres personas, que murieron el 16 de septiembre de 1991, después de que explotara un coche bomba en Muchamiel, localidad cercana a Alicante, que causó heridas a una treintena de personas, entre ellas una niña de un mes de edad. Diez años después, el 17 de marzo del 2001, el mosso d'Esquadra Santos Santamaría Avedaño moría y tres compañeros suyos resultaban heridos leves al explotar un coche bomba en Roses (Gerona), cuando formaban un cordón de seguridad en torno al automóvil, cargado con veinte kilos de explosivo y estacionado frente al hotel Montecarlo, en la urbanización Santa Margarida. La bomba explotó siete minutos antes. Una de las campañas de verano de la banda terrorista más intensa fue la de 1996, aunque también fueron numerosas las acciones que la banda cometió en 1985, 1986, 1991, 1993, 2001 y 2002.