De la diligencia al tren ultraveloz
La línea Palencia-León, último tramo de la red de alta velocidad antes de la capital, pasará de una velocidad máxima de 160 a 350 kilómetros a la hora con el nuevo trazado
La circulación de diligencias a partir de 1816 fue una de las primeras revoluciones que se produce en el transporte de viajeros, pues supusieron un aumento de la velocidad debido a la utilización de unos relevos para viajar día y noche. Algunos viajeros ilustres protestaron, en aquel entonces, por la celeridad de su época, pues no les permitía observar con detenimiento el paisaje. El ferrocarril fue, a partir de la segunda mitad del XIX, el transporte del futuro en España, sólo relegado por la carretera a partir de los años 60 y principalmente en los años 80 y 90. España, además, construyó una red diferente al resto de Europa al tener anchos de vía distintos. La alta velocidad inaugurada en 1992, con el trayecto Madrid-Sevilla, es el punto de partida de la integración del ferrocarril español en la red transeuropea. El proyecto de alta velocidad se forjó y decidió en 1988. La alta velocidad incluye las líneas especialmente construidas para la alta velocidad equipadas para velocidades por lo general iguales o superiores a 250 km./h; las equipadas para velocidades del orden de 200 km/h y las especialmente acondicionadas para la alta velocidad, de carácter específico debido a dificultades topográficas, de relieve o de entorno urbano, cuya velocidad deberá ajustarse caso por caso. Esta nueva revolución del transporte reducirá en más de hora y media el tiempo que actualmente se emplea en un trayecto ferroviario entre León y Madrid. Las cuatro horas y treinta y ocho minutos que, según horarios de Renfe, supone el viaje en Talgo entre las dos ciudades se reducirán a tres horas, aunque los tiempos empleados variarán también en función del tipo de tren. Entre León y Palencia el tiempo de recorrido de un tren es de 51 minutos y 49 segundos, con paradas en Palencia, Sahagún y León, a una velocidad máxima de 160 kilómetros a la hora. Con un tren Talgo 200 el viaje se reducirá a 33 minutos y 41 segundos con paradas en Sahagún y León y con un tren Euromed, a una velocidad máxima de 350 kilómetros a la hora, según las simulaciones realizadas para el estudio informativo de este tramo de la red de alta velocidad. La infraestructura y electrificación de la actual línea ferroviaria Palencia-León tiene una antigüedad superior a 20 años y, en algún caso, más de 40, lo que condiciona unas velocidades de circulación de un máximo de 140 a 160 km/hora, excepto en el tramo de Sahagún, donde no es posible superar los 90 kilómetros a la hora y la entrada a la estación de León, con restricciones de 80 kilómetros a la hora. La red de alta velocidad supondrá su acondicionamiento a velocidades medias de 200/220 kilómetros/hora, según subraya el estudio informativo que el Ministerio de Fomento ha sometido a declaración de impacto medioambiental. Una vía doble electrificada desde Palencia y una tercera vía de mercancías entre Torneros del Bernesga y la estación de clasificación de León constituye el actual trazado, atravesado en este tramo por un total de 20 pasos a nivel sin barrera. Ampliación de la plataforma Según el informe técnico, las principales limitaciones a la circulación se generan en zonas de radio reducido -500 metros- y pendientes máximas de 14 milímetros en Sahagún. La idea es ampliar la plataforma actual hasta 14 metros en vía doble y en vía única hasta nueve metros. El acondicionamiento general de la estructura exige suprimir todas las curvas con radio de alineaciones circulares inferior a los 2.200/2.300. De las tres alternativas que se estudiaron inicialmente fue elegida la que tiene un trazado de desarrollo más generoso, de radios muy amplios y variante de Sahagún por el sur, incluyendo Grajal de Campos. La longitud del tramo es de 113,7 kilómetros, lo que supone acortar el actual un 4,24% al reducir el itinerario en 5,035 kilómetros. Entre las actuaciones más significativas figuran las nuevas estaciones de Paredes de Nava, Villada y Cisneros. En Sahagún se realizará una gran variante por el sur, de 15,94 kilómetros de longitud o de 45,438 si se considera a partir de Villalumbroso, Cisneros y Villada hasta El Burgo Ranero. El tren de alta velocidad, que no tendrá parada en Sahagún, circulará por un nuevo tramo independiente o by pass conectado con dos ramales de acceso/salida. Una de las grandes estructuras será un viaducto sobre el río Esla en Palanquinos, aunque sólo se sustituirá el tablero y se aprovechará la cimentación y soportes actuales. Asimismo, se ha previsto gálibo suficiente para permitir futuras actuaciones de mejora e incremento de velocidad. Además se harán rectificaciones en Villamarco, Santas Martas y Villaturiel-Vega de Infanzones.