«Impresiona abrir precipicios; te hace pensar muchas cosas»
Dos operarios de Cistierna han trabajado durante días sin descanso para paliar los efectos del temporal y abrir el camino a pueblos de toda la provincia con miles de incomunicados

La quitanieves recorre las calles de Cistierna limpiando la capa de más de medio metro de nieve
El temporal de nieve que ha sufrido la provincia ha hecho que las máquinas y quitanieves hayan trabajado sin descanso durante días. Hemos estado una jornada con dos de esas personas que tienen que dedicarle casi todo el día a limpiar las calles y los pueblos cuando la nieve se vuelve de repente protagonista. Francisco «Kiko» y Fortunato «Natos», empleados del Ayuntamiento de Cistierna preparan la quitanieves a primera hora de la mañana a la espera de que se les comunique cuál es el pueblo al que tienen que ir. Toman rumbo a Ocejo de la Peña, un pueblo que se encuentra a varios kilómetros del acceso a la N-625. La carretera está totalmente cubierta de nieve y el mayor problema se presenta a la entrada del desfiladero de «La Duerna» con un precipicio de más de 100 metros, mientras la máquina intenta desplazar la nieve que alcanza una altura cercana al metro. En varias ocasiones la máquina queda atollada pero la experiencia de Kiko y Natos les hace salir adelante. «Una de las cosas que más impresiona es estar limpiando una carretera y desde la venta del camión ver hacia abajo un precipicio que te hace pensar en muchas cosas», señala Natos. La jornada que no termina A punto de terminar, una llamada les dice que deben limpiar la zona de Sabero, Sotillos y Olleros. La carretera antigua de estas poblaciones registra nieve que alcanza alturas desde los 60 centímetros a más del metro. En Sotillos les piden que abran el acceso al cementerio ya que hay una persona a punto de morir. Aquí viven una de las muchas experiencias en las que la falta de conocimiento de la gente del trayecto real del camino hace que la máquina quede atollada. Al final todo se soluciona con la ayuda de la gente. La comida debe de hacerse rápida ya que por la tarde es necesario abrir las calles de otros pueblos como Valmartino o Modino. La jornada finaliza con la limpieza de varias calles en Cistierna. El trabajo de Kiko y Natos es el ejemplo de muchos otros que con la llegada de los temporales de nieve tienen que dedicar muchas horas a dar salida a los pueblos que sufren con un mayor azote la nieve. Al final el esfuerzo compensa pero en el recorrido apreciamos que a veces la gente les exige más de lo que pueden dar con unos medios limitados y en los que las administraciones deberían tomar nota y empezar a preocuparse por renovar las flotas de vehículos y material.