La banda busca salir del aislamiento tras su inclusión en las listas de organizaciones terroristas
ETA quiere mediadores internacionales en el caso de que decida una tregua
Los terroristas recurren a nombres como Mandela, Cossiga o Soares para el proceso

JUAN HERRERO
En el proceso de discusión interna que está teniendo la banda terrorista ETA de cara a plantear una posible tregua o negociación con el Gobierno, los terroristas apuestan porque haya mediadores internacionales que supervisen el proceso si finalmente este se abre, según informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista. Estos mediadores serían del perfil de Nelson Mandela, de Francesco Cossiga, Mario Soares o algún personaje de la Iglesia. Las mismas fuentes consideran que la banda aún no tiene tomada una decisión sobre dejar de matar o intentar sacar rédito político a la actividad terrorista, es decir, no tienen cerrado dar el paso de declarar una tregua y que esta sea indefinida como pide el Gobierno. De hecho, las fuentes consultadas recuerdan que la organización terrorista ha utilizado las treguas históricamente como un instrumento dentro de su estrategia y ahora podría estar en la misma línea. Según el análisis que realizan las fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por Europa Press, en esta estrategia se inscribe el acto de Anoeta que protagonizó la izquierda abertzale y en el que anunciaron la apuesta por las vías políticas. Se trató, según estas mismas fuentes, de escenificar la decisión de ETA de dar algo más de margen a Batasuna, aunque esto no implica que la banda quiera que su brazo político vaya por su cuenta. Su objetivo es sólo que aparezca como un partido con más margen de maniobra que hasta ahora con relación a ETA. Sin embargo, en ese debate interno en el que la banda contempla la posibilidad de negociar con el Gobierno, incluyen entre sus condiciones que el proceso se acompañe de un «aval internacional» que supervise, en su caso, el compromiso del Estado en el reconocimiento de los supuestos derechos del pueblo vasco. Entre los mediadores se han barajado personas del perfil del ex presidente de Portugal, Mario Soares, del ex presidente de Italia, Francesco Cossiga, que tradiconalmente ha mantenido buenas relaciones con el PNV, de Nelson Mandela o algún represetante de la Iglesia, como ya han intentado en otras ocasiones. Con la mediación internacional la banda pretenden conseguir varios objetivos. En primer lugar, constituiría una forma de presión que implicaría el reconocimiento, por parte del Gobierno y también a nivel internacional, de que hay un pueblo sojuzgado y oprimido como históricamente ha denunciado el mundo de la banda ETA. Superar el aislamiento En segundo término, daría a la banda terrorista la posibilidad de superar el aislamiento internacional a que está sometida en la actualidad, entre otras razones, por figurar en las listas de organizaciones terroristas que han realizado tanto la Unión Europea como los Estados Unidos. El papel que la banda terrorista ETA quiere que jueguen estos avales internacionales es el de actuar de intermediarios con el fin de supervisar el proceso si se abre, aportar ideas para lograr un acuerdo y configurar una especie de grupo de presión que garantice el cumplimiento de los acuerdos que se alcancen, en caso de lograrse. Las fuentes apuntaron que la banda sigue inmersa en sus objetivos maximalistas de conseguir la autodeterminación y la independencia. Recuerdo a Gregorio Ordóñez Una placa recuerda desde ayer en el Ayuntamiento de San Sebastián al concejal del PP Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA el 23 de enero de 1995, un gesto de resistencia contra el olvido con el que la corporación donostiarra ha querido homenajear al que fuera teniente de alcalde de este consistorio. Los portavoces del PSE/EE, PNV-EA, PP y EB y otros ediles de la corporación estuvieron presentes mientras el alcalde, el socialista Odón Elorza, descubría esta placa, en la que figura el siguiente texto: «En el décimo aniversario de su asesinato, a la memoria del teniente de alcalde Gregorio Ordóñez».