Los guardias civiles que pidan excedencia por sus hijos seguirán en su destino
Los agentes de la Guardia Civil que soliciten una excedencia voluntaria para cuidar de sus hijos o de un familiar incapacitado no perderán su destino actual. El Consejo de Ministros aprobó ayer una reforma del Reglamento de Destinos del instituto armado que termina con la discriminación que los agentes sufren, respecto de los demás funcionarios, por su condición de militares. El Gobierno considera que la reforma, que traslada a la Guardia Civil lo dispuesto en el 2003 para los funcionarios civiles, tendrá «un impacto especialmente positivo para las 2.715 mujeres que forman parte del cuerpo» y que, de esta forma, «se facilita su mayor participación en la vida familiar y se avanza en el camino de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres». Hasta hoy, toda petición de excedencia administrativa suponía la pérdida de destino. El nuevo reglamento prevé reservar el destino a los agentes por un período máximo de entre un año y 18 meses.