Los 15.500 ganaderos que había hace 18 años se han quedado en poco más de mil
La evolución del sector ganadero en la provincia leonesa durante los últimos 18 años es desesperanzadora. La inmensa mayoría de las explotaciones que había en 1987 (15.501 dispersas por todo el territorio) han desaparecido y a fecha de hoy sólo quedan 1.585. Si el abandono de activos es más que evidente, no lo es tanto la cantidad de leche producida por las ganaderías leonesas, que tan sólo se ha reducido en 73.336 toneladas durante el mismo periodo, pasando de 292.331 a 218.965, según la estadística que maneja el sindicato agrario Coag hasta el inicio de la campaña actual. Los datos ya revisados por el servicio de Agricultura de la Junta a fecha de hoy, a poco más de dos meses para el fin de la campaña láctea, reduce a 1.585 el número de explotaciones y a 217.762 las toneladas de leche producida. El único indicador en el que se aprecia un futuro mínimamente esperanzador para los ganaderos es la cuota media por explotación, que crecido de 63.600 kilos de leche al año en 1997 a 117.914 kilos actualmente, lo que significa que el abandono ganadero se ha llevado a cabo en favor de modernas explotaciones, más grandes y con mayores rendimientos. Los 15 de Algadefe Uno de los ejemplos más claros de este fenómeno se encuentra en Algadefe, donde se han registrado recientemente una quincena de incorporaciones de jóvenes al sector. Otro de los abandonos latentes se centra en los primeros compradores, aquellos que tienen permiso administrativo para adquirir leche a los ganaderos y venderla posteriormente a transformadores. Las nuevas exigencias planteadas por el Mapa han dejado en 20 el número de compradores autorizados en la provincia, ocho de ellos son cooperativas, según la estadística oficial a fecha de 24 de enero del 2005. Los sindicatos agrarios subrayan que la venta de leche negra no es una práctica generalizada. El secretario general de Asaja en Castilla y León, José Antonio Turrado, señaló: «Si hay fraude, es consentido. No habría engaño si la industria no comprara. Desde Asaja no alentamos la venta de leche fuera de cuota, pero que el Gobierno no venda estas inspecciones como un éxito, sino como una obligación». El responsable de Coag en León, Óscar Herrero, recordó que la leche negra «es una competencia para el resto de la leche y tiene como consecuencia que baja su precio. Es una lacra brutal».