Diario de León

Un grupúsculo marxista leninista que se escindió de Batasuna

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Félix Soria - enviado especial | bilbao
León

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La nueva marca electoral de los ultranacionalistas vascos, Aukera Guztiak (AG), decide este fin de semana si emplaza a sus militantes y simpatizantes a que voten al PCTV, que asumiría el programa de AG «para impedir que la izquierda abertzale se quede sin representación en las instituciones del Estado español», en palabras de los portavoces de AG, cuyas candidaturas, según los tribunales Supremo y Constitucional, son inconstitucionales porque son fruto de un ardid para burlar la ilegalización de Batasuna. La oferta del PCTV se sustanció en una reunión de organizaciones nacionalistas convocada por AG para dar respuesta a la decisión del poder judicial. Durante este cónclave, en el que se negó a participar el PNV, los emisarios de Batasuna-AG obtuvieron el respaldo político de Aralar y del PCTV, formaciones ambas que son hijas de sendas escisiones de la coalición ilegalizada. Mientras Aralar se comprometió a defender postulados independentistas desmarcándose de toda relación o connivencia con los partidarios del uso de la violencia, el PCTV se ofreció a asumir al 100% el programa y los planteamientos de Batasuna-AG. El PCTV, constituido legalmente en julio del 2002 ante una notaría de Bilbao, fue creado por Euskal Herriko Komunistak, sección vasca del Partido Comunista de los Pueblos de España, de ideología marxista leninista, cuyos cuadros operaban en el seno de la coalición Batasuna como corriente de opinión desde el mes de octubre del 2001. La creación del PCTV respondió a las discrepancias que planteaban en el seno de Batasuna un ciento de sus militantes, que criticaban el abandono de los postulados marxistas por parte de la cúpula que lidera Arnaldo Otegi. El PCTV, cuyo máximo dirigente según el acta fundacional es el vizcaíno Juan Carlos Ramos, fue registrado en el Ministerio del Interior y legalizado el 27 de septiembre del 2002, un mes antes de que las Cortes aprobaran la actual Ley de Partidos. Sus objetivos, según sus estatutos, son básicamente cuatro: contribuir al desarrollo de la lucha de clases en España, reformar la Constitución para que contemple el derecho de autodeterminación, implantar la dictadura del proletariado y, como colofón, constituir la «república democrática de obreros y campesinos de Euskal Herria

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