Diario de León

La inmigración palía el exilio

La llegada de extranjeros compensa la marcha de vascos a otras zonas de España. Los partidos no se ponen de acuerdo en las causas, aunque el PP apunta a la presión política

Publicado por
Félix Soria - enviado especial | bilbao
León

Creado:

Actualizado:

En plena campaña electoral, el departamento autonómico de estadística (Eustat) ha difundido el informe sobre los movimientos de población habidos en el País Vasco durante el 2002. De entrada, ha causado extrañeza el notable retraso en la difusión de los datos, no en vano han transcurrido 27 meses desde el 31 de diciembre del año al que se refiere. Las cifras, además, confirman que persiste la lenta, silenciosa y todavía oficial y científicamente inexplicada marcha de ciudadanos españoles, tanto de nacidos vascos como de emigrantes que habían llegado de otros territorios españoles. Así, en el 2002, el saldo entre emigrantes e inmigrantes españoles arroja un saldo negativo de 3.653 personas. Pero desde un punto de vista estrictamente demográfico y prescindiendo de la nacionalidad de las personas que van y vienen, la pérdida de población española se ha visto ampliamente compensada por la llegada de extranjeros, que en el 2002 sumaron 9.890, prácticamente todos ellos extracomunitarios. La mayoría de estos nuevos vascos proceden del Magreb y de Latinoamérica, aunque desde hace un lustro se experimenta un lento pero constante aumento de eslavos y chinos. Siempre según el informe de Eustat, en los intercambios de población entre el País Vasco y el resto de comunidades autónomas sólo hay tres territorios con saldo negativo respecto al vasco: Aragón, Canarias y Murcia. Es decir, en el 2002 hubo más aragoneses, canarios y murcianos que emigraron al País Vasco, que vascos que se mudaran a esas tres comunidades. Más vascos en Castilla y León Pero con el resto de autonomías el saldo migratorio es negativo para el País Vasco. En este capítulo, cabe resaltar que las comunidades a las que se han marchado más vascos son, por este orden: Castilla y León, Cantabria, Madrid y Navarra. La mitad de los vascos emigrados se han instalado en uno de estos cuatro territorios, sobre todo en los colindantes. La mayoría de demógrafos y sociólogos coinciden en subrayar la circunstancia de que Castilla y León se haya convertido durante el último decenio en destino de cientos de vascos. Lo que se achaca a la cercanía geográfica -la colindante y económicamente pujante provincia de Burgos es la principal beneficiaria de esa emigración-, a lo que se suma la existencia de buenas comunicaciones por carretera. Las interpretaciones de los militantes de unos y otros partidos son tan distintas como políticamente interesadas. Así, mientras la mayoría de peneuvistas considera que los movimientos demográficos obedecen exclusivamente a motivos de origen económico, cultural o familiar, el PP insiste en que el clima social y políti-co empuja a la emigración de cientos de vascos. En tanto que en el PSE-PSOE son mayoría los que opinan que hay un poco de todo.

tracking