El Gobierno propone dar más dinero para violencia de género a las comunidades con más inmigrantes
Las comunidades autónomas que tengan más inmigrantes empadronados, mayor densidad de población y más denuncias por violencia de género recibirán más dinero de los 10 millones de euros que forman parte del Fondo previsto para 2005 en la Ley Integral contra la Violencia de Género con el que el Gobierno cofinanicará la asistencia social integral a las víctimas. El Fondo, que también se habilitará el segundo año de aplicación de la Ley, pretende garantizar la equidad interterritorial en la implantación del artículo 19 de la norma. Así lo propondrá el Ejecutivo a las comunidades autónomas en la Conferencia Sectorial de Asuntos Sociales que la secretaria general de Políticas de Igualdad, Soledad Murillo, convocará este mes, según adelantó ayer en su comparecencia ante la Comisión Mixta Congreso-Senado de los Derechos de la Mujer, a petición del Grupo Popular. En cualquier caso, precisó que las autonomías tendrán la última palabra en los criterios de reparto. Respecto al primero de los criterios, la población extranjera, Murillo explicó que se trata de aquellas mujeres que se presentan en los servicios sociales para solicitar ayuda, aunque no se atrevan a denunciar. Comento que «es cierto que el número de muertas extranjeras es relativamente bajo respecto a las nacionales, pero queremos actuar en la prevención, asesoramiento y apoyo psicológico a este colectivo». Dos nuevos casos Una joven de 21 años apareció muerta ayer en el interior de su vivienda malagueña ubicada en el número 87 de la Avenida de Europa. Todo apunta a que la mujer fue estrangulada por su pareja. Los hechos se conocieron sobre las 06.30 horas de esta mañana y el homicida ya se encuentra detenido por su presunta vinculación con los hechos. Sin embargo, ésta no ha sido la única víctima del día, ya que otra mujer también murió anoche presuntamente a manos de su hijo después de una fuerte discusión en la vivienda familiar situada en la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltrú. La joven malagueña, María Isabel O.F., vivía desde hace seis meses con su novio en una vivienda que pertenecía a los padres de él, según declaró el portero del inmueble. El presunto asesino de 27 años, que se corresponde con las iniciales F.G.S. y trabaja de vigilante jurado en el aeropuerto, telefoneó a sus padres alrededor de las seis de la mañana para contarles lo sucedido. Al parecer el joven dijo a su familia que «la encontró muerta».