| Crónica | La estrategia electoral |
Los aberzales pagan, ejecutan y dirigen la campaña

Una camioneta que pide el voto para el PCTV aparca al lado de una sede de LAB
En apenas seis días, las siglas del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV), que apenas tiene cien militantes, ha colocado propaganda en toda la geografía vasca gracias a que colectivos aberzales participan en una campaña que el PCTV sería incapaz de desarrollar con sus medios. Pese a los dictámenes de los tribunales, el aparato de Batasuna sigue vivo. Sus dirigentes celebran actos públicos a diario y para saber donde y a que hora los convocan basta hojear el rotativo Gara o entrar en la página web orain.info. Ayer, en la página 23 del periódico se anunciaban 52 comparecencias: Otegi, Goirizelaia, Permach, Salaberria, entre otros, que siempre acaban pidiendo el voto para el PCTV tras difundir los mensajes con los que Batasuna lo pediría para sí. Lógicamente, el apoyo de la galaxia aberzale esta condicionado. El PCTV ha tenido que aceptar, entre otras cosas menos visibles, que en sus carteles no figuren la hoz y el martillo ni palabras o siglas en castellano. Y en sus intervenciones, los candidatos deben evitar las referencias a la lucha de clases, a la dictadura del proletariado o al federalismo. Feudos aberzales La propaganda del PCTV es singularmente profusa en los cascos viejos de Bilbao y de San Sebastián, en las villas del oriente guipuzcoano, bastión electoral del independentismo, y en los municipios de la margen izquierda de la ría bilbaína. Sólo en Bilbao, por ejemplo, estos días circulan al menos tres vehículos provistos de megafonía y cargados con propaganda que paran en los enclaves mas concurridos, en los que dos o tres personas se apean para repartir panfletos. La mayoría de estos supuestos militantes del PCTV portan pegatinas con contenidos aberzales, no comunistas, y cuando entablan conversación con los transeúntes sacan a colación las tesis de la coalición ilegalizada. Entre los de otros grupos pro Batasuna, militantes de Acción Nacionalista Vasca (ANV), Euskal Herriko Komunistak (EHK), Boltxe y Corriente Roja trabajan a favor del PCTV. A los que hay que sumar los cuadros del sindicato aberzale LAB y los de una veintena de organizaciones sectoriales (feministas, jovenes, asociaciones vecinales, cooperativistas, campesinos...). Nada parece improvisado, motivo por el que el PP denuncio la posible existencia de un preacuerdo Batasuna-PCTV. Pero no tiene por que ser así. El aparato de Batasuna esta concebido para actuar de la noche a la mañana, es un mundo cuyos habitantes están en permanente contacto, siempre prestos para actuar y que, por ende, controlan empresas dedicadas a varia-das actividades: imprentas, transportistas, talleres de coches, ikastolas, pymes de la construcción, armadores, bares... Han conseguido que las siglas del PCTV ya luzcan tanto como las de PNV, PP o PSOE. En cuanto a la capacidad de movilización, dirigentes peneuvistas y analistas independientes coinciden en que un alto porcentaje de los mas de 100.000 votantes de Batasuna son militantes activos. ¿Cuántos? Nadie baraja cifras inferiores a 10.000.