El proceso se ha disparado en los últimos días, por lo que en Madrid se han reforzado las oficinas
Las solicitudes de regularización de inmigrantes se cifran en 520.000
Hasta la fecha se han admitido a trámite el 95,5% de las peticiones y el 1,37% rechazadas

Oficina de la Tesorería General de la Seguridad Social en León
El número de solicitudes de regularización de inmigrantes, que hace dos días superó el medio millón, alcanzó el sábado las 520.710 a una semana de que acabe el proceso, un aumento de la demanda que ha requerido la apertura en Madrid de dos oficinas de refuerzo para atender las peticiones de los últimos días. Según informa un comunicado del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, la media diaria de solicitudes para la normalización de trabajadores inmigrantes «prácticamente se ha duplicado» en los últimos días (a medida que se acerca la fecha límite, el 7 de mayo), y se ha pasado de una media de 9.000 peticiones al día a las 17.954 registradas el jueves 28, o a las 14.211 del viernes 29. Del total de peticiones que se han presentado, el 95,5 por ciento han sido admitidas a trámite, el 3,12 por ciento están a la espera de algún certificado y el 1,37 por ciento han sido rechazadas. Además, el 32,49 por ciento de los expedientes tramitados pertenecen a trabajadores del servicio doméstico, y el 67,52 por ciento a otros regímenes. Madrid sigue a la cabeza del proceso, seguida de Cataluña y de la Comunidad Valenciana. Precisamente en Madrid la Seguridad Social decidió abrir la pasada semana dos oficinas de refuerzo, que atienden sin cita previa de lunes a viernes de 9:00 a 21:00 horas y que se encuentran en la avenida del Mediterráneo número 20 y en la calle del Amor Hermoso números 52-54. No obstante, el comunicado recuerda que aquellas personas que ya tienen cita previa deberán acudir al centro para el que tengan dicha cita. En los últimos veinte días, los más de 8.000 alcaldes del país han tenido sobre su mesa hasta seis instrucciones diferentes para el empadronamiento sobrevenido. Hasta el 12 de abril el único documento válido para poder entrar en la regularización era la inscripción padronal anterior al 8 de agosto de 2004, tal y como recogía el reglamento de la ley de extranjería. En un principio, el Gobierno aseguró que este requisito iba a permanecer inalterable, pero el 11 de abril la Mesa de Diálogo Social, con el apoyo del Ejecutivo, decidió autorizar el empadronamiento con efecto retroactivo de los inmigrantes que pudieran probar con documentos fehacientes que se encontraban en España antes del pasado verano. Un día después, el Instituto Nacional de Estadística, sin consultar con el Ministerio de Trabajo, emitió una circular urgente a todos los ayuntamientos en los que dejaba al criterio de los alcaldes decidir qué papeles iban a ser los necesarios para dar de alta a esos irregulares. Aquella nota provocó el enfado del ministro Jesús Caldera, que de inmediato ordenó al INE rectificar. El 14 de abril, Estadística emitió la tercera hornada de instrucciones. Las contradicciones no terminaron los ayuntamientos decidieron actuar según su criterio. Los expertos de la Administración vaticinan que los desbarajustes en el empadronamiento van a recortar el número de inmigrantes que logren el permiso de trabajo y residencia.