La participación se confirmó como la más alta de la historia autonómica, con un 68%
Las que en teoría fueron las últimas autonómicas de Manuel Fraga Iribarne como candidato se confirmaron como las elecciones de mayor participación de entre las siete celebradas desde 1981 para designar a los miembros del Parlamento gallego. Ayer acudió a votar un 68,1% del electorado, lo que supone que por primera vez en la historia se superó la barrera de los dos tercios del censo, pues nunca había habido una tasa de asistencia superior al 66,6%. El récord anterior, establecido en 1997, era del 66,3%, una cifra muy similar a la de 1993. Respecto a las autonómicas del 2001, se produjo un ascenso de 3,9 puntos, debido, sin duda, a que estos comicios eran mucho más reñidos que los anteriores, en los que nadie daba un duro por que Xosé Manuel Beiras venciera a Fraga. Seguramente la falta de candidatos con gancho provocó que la afluencia a las urnas no se situara por encima del 70%, como habían calculado algunas empresas de sondeos. Así se confirma que, incluso en situaciones de máxima incertidumbre, a los gallegos les interesa más elegir a sus 24 diputados en Madrid que a los 75 miembros del Parlamento. En las generales del 2004, al rebufo de la conmoción de los atentados del 11 de marzo, hubo una participación en Galicia, siempre sin contar a los emigrantes, del 76,04% Otra tendencia de los últimos años que ayer se plasmó nítidamente en los resultados fue que Lugo y Ourense, ambas con un 72,3% de participación, son ahora las provincias menos abstencionistas. En La Coruña acudió a votar ayer el 66,3% de los censados y en Pontevedra, el 66,9. La política autonómica sigue despertando un mayor atractivo en las comarcas del interior, como la de Sarria, donde votó el 73%, que en las áreas de La Coruña y Vigo, donde fue a las urnas el 65,1% y el 64,5% del censo, respectivamente. El consejero de la Presidencia gallega, Jaime Pita, afirmó que la de ayer fue una «magnífica jornada», en la que destacó que no se han presentado problemas y en la que se ha producido la participación más elevada de la historia, por lo que subrayó que su «valoración es muy buena», ya que todo se desarrolló «con plena normalidad». Felicitó a todo el pueblo gallego y a todos los gallegos que participaron en esta jornada y que demostraron que esta comunidad está «perfectamente involucrada dentro de la España autonómica y de lo que es esta tierra a la hora de que sus ciudadanos expresen en la fiesta de la democracia su opinión a través de un proceso electoral».