«Es probable» que existan beneficios turísticos y financieros
«Es probable» que la creación de la organización de una gran reserva ayudará al turismo local y posiblemente incrementaría el valor de las propiedades urbanas o rurales en las zonas colindantes. «Pero -subraya el estudio- la dispersión del territorio, las duras condiciones invernales, la dificultad del transporte y, por la experiencia de Pirineos, hay que ser muy prudentes sobre los beneficios indirectos financieros que cabría esperar de cualquier iniciativa». En el aspecto turístico, la Gran Cantábrica se identificará como algo que distingue una iniciativa que se programa desde hace años por parte de las comunidades autónomas norcantábricas: la España Verde. En este sentido, «la gran reserva puede generar un atractivo turístico que favorezca la afluencia de visitantes y la comercialización de productos con un enfoque abierto al mercado europeo, norteamericano o japonés». Desarrollo económico Los expertos consultados explican que este nuevo espacio «debe apostar por la función de desarrollo económico y la de apoyo logístico (formación e investigación)». Los economistas resaltan que los beneficios monetarios no tendrán más rentabilidad que otras iniciativas financiadas por fondos públicos. Sin embargo creen que, el de las reservas, en un ámbito muy apropiado para poner en práctica proyectos piloto o modelos de tecnología limpia, así como para el fomento del turismo o de la industria manufacturera ecológica, a la que se puede proteger con instrumentos como las denominaciones de origen o la creación de redes apropiadas de comercialización. «Para estos fines cobra especial importancia la creación de sociedades privadas con participación pública».