Sigüenza despide a las víctimas
Unas 400 personas asistieron ayer en la catedral de Sigüenza (Guadalajara) al segundo funeral oficiado por el obispo de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez, en memoria de las once personas fallecidas en el incendio del Alto Tajo. Una semana después de que se iniciara este incendio en Riba de Saelices (Guadalajara) y un día más tarde del funeral oficiado en capital de la provincia, José Sánchez envió un mensaje de alivio a los familiares de las víctimas. A la celebración religiosa acudieron la delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha y el subdelegado del Gobierno en Guadalajara, Carmen Valmorisco y Juan Pablo Herranz, en representación del Ejecutivo central; tres consejeros del Gobierno castellano-manchego y dirigentes provinciales y regionales del PSOE y PP. Los representantes políticos fueron despedidos a su salida de la catedral por una veintena de jóvenes que portaban pancartas en las que se podía leer «¿Dónde está Zapatero?» y «Barreda dimisión».