El tripartito vasco da por hecho los contactos con la banda y los aplaude
De la Vega recuerda al PP que Aznar acercó a 131 etarras al país Vasco
Ángel Acebes acusa al Gobierno de haber llevado al Estado a claudicar ante las exigencias de ETA
El Gobierno reclamó ayer al PP «prudencia» a la hora de hablar de presuntos contactos con ETA o de acercamiento de presos terroristas a Euskadi. La vicepresidenta primera individualizó el llamamiento a la sensatez en Ángel Acebes porque ha sido ministro de Interior y, por tanto, sabe que la discreción y la cautela son fundamentales para crear las condiciones para un proceso de paz. María Teresa Fernández de la Vega se mostró optimista, pese a todo, y confío en que los populares estarán la lado del Ejecutivo cuando la organización terrorista anuncie que deja las armas. La portavoz gubernamental rompió su costumbre de no responder a las declaraciones de otros dirigentes políticos en la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros. Precio político Fernández de la Vega consideró que el vaso de la paciencia ante las críticas opositoras se ha rebasado y emplazó «al PP, en general, y a Acebes, en particular» a que sean «prudentes», sobre todo el secretario general del partido opositor porque fue ministro de Interior en el Gobierno de José María Aznar, que fue quien ordenó el último traslado masivo de presos terroristas en septiembre de 1999, cuando en plena tregua de ETA dispuso que poco más de un centenar de reclusos fueran acercados a prisiones próximas a Euskadi. La vicepresidenta primera respondía así a las palabras de Acebes, que ayer acusó a José Luis Rodríguez Zapatero de haber propiciado «la claudicación del Estado» ante ETA y haber pagado «un precio político» por el cese de los atentados. Fernández de la Vega negó que esté en marcha «una negociación» con la organización terrorista ni que vaya a haber cambios en la política penitenciaria o en la legislación antiterrorista. La portavoz hizo extensivo el llamamiento al PP a la prudencia a todas las formaciones porque es «una virtud que deberíamos tener todos», incluido, dijo, el PNV, cuyo presidente, Josu Jon Imaz, exigió al Gobierno que pase de las palabras a los hechos para abrir un proceso de paz y haga «un esfuerzo» para aprovechar «la oportunidad» abierta. El tripartito lo confirma Los partidos que apoyan el Ejecutivo vasco (PNV, EA y EB) dan por hecho que el Gobierno central ha iniciado contactos con la banda terrorista, y mostraron su apoyo a los sondeos. El presidente del PNV, Josu Jon Imaz dio por sentado que se ha abierto el proceso y no dudó en ofrecer su apoyo al presidente José Luis Rodríguez Zapatero, a quién recordó «que las oportunidades pueden salir bien o mal, pero hay que hacer el esfuerzo de aprovecharlas». «El PNV está dispuesto a implicarse para que esa esperanza pueda dar lugar a que en esta sociedad se asiente definitivamente un ambiente de paz y de convivencia», ofreció Imaz, que reclamó a Rodríguez Zapatero «toda la prudencia del mundo» y «actuar con los pies en el suelo» de forma que desde la política no se contribuya a «inflar excesivamente ningún globo, porque eso supondría una gran frustración para la sociedad». El PSE insistió en que si ETA abandona las armas «se hará todo lo posible» para «consolidar» la paz y la libertad.