Los centros de estancia temporal de Ceuta y Melilla se encuentran desbordados
Trasladan a la Península a 200 extranjeros tras las avalanchas
No hay rastro de los 14 desaparecidos al naufragar una patera en aguas de Fuerteventura
Al menos 200 inmigrantes del saturado Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (Ceti) de Melilla serán trasladados hacia otros centros de la Península hasta el próximo martes, informó este domingo la Delegación del Gobierno de la ciudad autónoma. Estos primeros traslados tras los avalanchas en la frontera registrados en fechas recientes se llevarán a cabo en grupos pequeños, según explicó un portavoz de la Delegación del Gobierno en Melilla, que confirmó que 56 inmigrantes ya habían abandonado Melilla la noche del pasado sábado con rumbo a Madrid a bordo de un avión fletado por el Gobierno. El Ceti de Ceuta también ha superado su capacidad máxima en las últimas horas con la presencia de 685 personas. Ante esta situación, el Gobierno de Ceuta considera necesario trasladar a centros de acogida de la península a los inmigrantes que sobrepasen la capacidad de acogida del Ceti. De los cerca de 200 inmigrantes interceptados tras pisar suelo español, 58 podrán quedarse en España y el resto podría ser objeto de un orden de expulsión que, en realidad, es imposible de aplicar en la práctica en la mayoría de los casos, ya que los inmigrantes se declaran originarios de países que no han firmado acuerdos de repatriación con España. Tragedia en Fuerteventura Mientras, en Canarias, se ha suspendida la búsqueda de los 14 inmigrantes perdidos al naufragar su barca rumbo a Fuerteventura sin hallar rastro alguno de los desaparecidos, cuando han transcurrido más de veinticuatro horas del suceso. Las esperanzas de encontrar con vida a alguno de los desaparecidos son casi nulas. Los esfuerzos del personal que forma el dispositivo de rescate que ayer buscó a los desaparecidos, que empleó dos helicópteros, uno de la Guardia Civil y otro de Salvamento Marítimo, y una embarcación de dicha sociedad estatal, no han dado fruto alguno pese a haber ampliado el radio de los rastreos en función de las variaciones del viento y las corrientes que se registraban en la zona del naufragio.