Los catalanes creen que la financiación será el escollo más duro
La financiación será el principal escollo en la negociación del Estatuto catalán. Un día después del pleno en el que se decidió su admisión a trámite en el Congreso casi nadie habla ya del término nación. El dinero será lo que más quebraderos de cabeza dé a los encargados de buscar el pacto. El líder de CiU, Artur Mas, no se anduvo por las ramas. «Si la financiación no sale bien, no podremos decir que el Estatut sale bien; en ese punto nos jugamos el éxito», dijo. Y no es el único que opina lo mismo. El ministro de Industria, José Montilla, reconoció que «de todas las cuestiones polémicas, la que acarreará más problemas será la de los dineros». Los nacionalistas catalanes saben que la financiación es lo que les permitirá, o no, gestionar más competencias y gobernar, por lo que es en este punto dónde menos recortes están dispuestos a asumir. El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Puigcercós, ya adelantó que esa parte de la negociación «será la batalla más dura». El Gobierno, como adelantó José Luis Rodríguez Zapatero en su intervención en el Congreso, no está dispuesto a ceder en este punto, lo que traducido viene siendo que Cataluña no podrá tener un sistema propio ni recaudar y gestionar todos los impuestos, como recoge el texto actual.