El Tribunal Superior de Justicia vasco considera que goza de inmunidad como parlamentario
Atutxa, absuelto de un delito de desobediencia por no disolver EA
Manos Limpias recurrirá la sentencia, que considera «ilegal, aberrante y vergonzosa» Belén González,

Belén González, «Carmen», a su llegada ayer al aeropuerto de Barajas
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) absolvió ayer a Juan María Atutxa y otros dos miembros de la Mesa del anterior Parlamento vasco del delito de desobediencia por el que fueron juzgados por negarse a cumplir la orden del Tribunal Supremo de disolver el grupo parlamentario de Socialistas Abertzales, heredero de la ilegalizada Batasuna. En la sentencia dada a conocer ayer, la Sala de lo Civil y lo Penal del tribunal vasco no entra en el fondo de la cuestión sometida a su dictamen, si Atutxa (PNV), el vicepresidente Gorka Knörr (EA) y la secretaria Kontxi Bilbao (EB) desobedecieron al Supremo, al entender que en todo momento actuaron como parlamentarios en funciones propias de parlamentarios, por lo que están protegidos por el instituto de la inviolabilidad que asegura a los miembros de las cámaras legislativas el ejercicio de sus funciones con absoluta libertad. El sindicato Manos Limpias, impulsor de la querella que sentó a los tres es miembros de la cámara de Vitoria en el banquillo de los acusados, anunció que recurrirá una sentencia que consideró «ilegal, aberrante y vergonzosa». Los magistrados que juzgaron a Atutxa, Knörr y Bilbao consideran que carecen «de jurisdicción para valorar si hubo o no conducta delictiva» en el proceso que llevó a desoír la orden del Supremo, ya que «ha quedado acreditado que los imputados actuaron gozando del privilegio de inviolabilidad parlamentaria» recogida en el Estatuto de Autonomía de Guernica, que en su artículo 26 dice que los miembros del Parlamento vasco «serán inviolables por los votos y opiniones que emitan en el ejercicio de su cargo». En esta línea, recuerdan que el Tribunal Constitucional mantuvo la legalidad de ese precepto legal, que diferencia del de inmunidad, y añaden que el artículo 13 del reglamento del Parlamento vasco señala que los parlamentarios gozarán «aún después de haber cesado» en su mandato «de inviolabilidad para las opiniones, actuaciones y votos emitidos en el ejercicio de su cargo», un privilegio que «se prolonga aún». Acto parlamentario Los jueces encargados de juzgar el «caso Atutxa» -los magistrados Pablo Sesma, Javier Murgoitio y Juan Carlos Iturri- mantienen que los tres imputados actuaron «no como simples ciudadanos, sino en su condición de miembros de la Mesa del Parlamento vasco, siendo uno de ellos, además, presidente del tal Parlamento», y enmarcan su postura ante la orden del Supremo «en el ejercicio de las funciones propias de su condición parlamentaria».