La justicia reabre el caso de tres jóvenes desaparecidos en el 73
El fiscal jefe de San Sebastián, Jaime Goyena, ha solicitado a un juzgado donostiarra que reabra el procedimiento sobre la desaparición de tres jóvenes gallegos el 24 de marzo de 1973, cuyos cadáveres podrían estar enterrados en una finca del País vasco-francés, y que se inhiba en favor de la Audiencia Nacional. Goyena ha tomado esta decisión después de que la información publicada esta semana por el diario El Mundo y un reportaje emitido por Antena 3 apuntaran a que los jóvenes habrían muerto a manos de ETA, lo que siempre ha sido negado por la banda armada, y que sus cuerpos estarían enterrados en una finca de San Juan de Luz. Según explicó el fiscal jefe, el Juzgado de Instrucción 3 de la capital guipuzcoana abrió en 1973 un procedimiento por la desaparición de José Humberto Fonz, Jorge Juan García y Fernado Quiroga, pero lo archivó «porque ni siquiera existía constancia del delito, puesto que los cadáveres no aparecían». No obstante, a raíz de las citadas informaciones periodísticas, el fiscal jefe ha solicitado al juzgado la reapertura del caso y que inhiba a la Audiencia Nacional. Goyena indicó que ese es el juzgado competente para investigar los hechos, dado que «se trataría de un delito de terrorismo, puesto que los hechos habrían sido cometidos supuestamente por personas integradas en ETA y, además, en el extranjero». Según indicó, «lo más factible» sería que la Audiencia Nacional solicitara «una comisión rogatoria, es decir, la colaboración de los jueces y los fiscales franceses para desenterrar los cadáveres o, por lo menos, para examinar el terreno». Goyena precisó que los hechos «probablemente hayan prescrito», y que «la reapertura del procedimiento es precisamente para la búsqueda de los cadáveres». Por lo tanto, la prescripción «afectaría a la persecución y castigo de los culpables». Torturados y asesinados José Humberto Fonz, Jorge Juan García y Fernado Quiroga viajaron a Francia para ver la película El último tango en París y nunca regresaron a sus hogares. Algunas investigaciones apuntan a que los jóvenes gallegos se toparon con varios miembros de ETA que les confundieron con policías españoles y que fueron torturados y asesinados para después ser enterrados, al parecer, en una finca propiedad del propiedad del histórico miembro del PNV y, posteriormente, fundador de Herri Batasuna, Telesforo Monzón, según relató el pasado mes de febrero la parlamentaria socialista vasca Coral Rodríguez, sobrina de Humberto Fouz.