El marido y padre de las víctimas se encuentra sometido a una terapia por el impacto emocional
El marido y padre de las tres víctimas está siendo sometido a una terapia psicológica ante el fuerte impacto emocional que ha sufrido al perder a su familia, según informaron ayer fuentes médicas. El hombre se encuentra bien físicamente, ya que en el momento de la explosión estaba en una habitación que no se hundió y sólo sufrió heridas leves, pero, según las fuentes, se encuentra «destrozado psicológicamente». Los médicos lo están tratando del fuerte impacto emocional que ha sufrido tras ver morir a su mujer y dos hijos de 3 y 5 años, y sufrir el fallecimiento de su bebé de un mes y medio de vida. Jessica Molins, jefe de los servicios de rehabilitación del Hospital de Sant Pau y Santa Tecla, y compañera de la mujer fallecida, dijo que «todo el hospital está consternado con su muerte y se nos está haciendo muy difícil trabajar. Hoy es un día de luto en toda regla». Para la doctora Molins, «se ha marchado una excelente profesional, muy preparada y que trataba a todos los pacientes de forma muy humana. Era la persona mas optimista que he conocido en mi vida y estaba dispuesta a colaborar siempre en cualquier situación». El Ayuntamiento de Tarragona ha decretado tres días de luto y ha hecho un llamamiento a todas las instituciones para que sus banderas ondeen a media asta. También ha pedido que en todas las actividades culturales, recreativas y deportivas que se lleven a cabo durante el fin de semana se guarde un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas. La explosión en Tarragonase ha convertido en el suceso de este tipo más luctuoso de los últimos cinco años en España. El 17 de febrero del 2000 tres miembros de una misma familia (matrimonio e hija) fallecieron a causa de una explosión de gas registrada en el cuarto piso de un edificio de Valladolid. El 28 de junio del mismo año una explosión de gas propano provocó la muerte de tres personas, atrapadas entre los escombros de un edificio de tres plantas en Esparreguera (Barcelona), que se desplomó por la deflagración. El 30 de enero del 2002 tres personas fallecieron y otras tres resultaron heridas al hundirse un edificio de cinco plantas a causa de una fuerte explosión de un gas, en el barrio de Horta de Barcelona.