El nuevo plan ha tardado catorce años en ponerse en marcha
Catorce años han tardado los diferentes gobiernos en poner en marcha un nuevo plan de infraestructuras penitenciarias a pesar del imparable incremento de la población penitenciaria en ese periodo: de 36.512 a 52.928 internos, un aumento del 68 por ciento. El anterior proyecto fue aprobado en 1991 por el ministro socialista Antonio Asunción. Aquel programa establecía la construcción de 18 nuevos centros a partir de la venta de los terrenos de las viejas cárceles en los centros urbanos. Quince de estas prisiones llegaron a abrirse, doce de ellas bajo la administración popular: Madrid V, Salamanca, Huelva, Granada, Palencia, Coruña, Pontevedra, Aranjuez, Palma, León, Córdoba, Algeciras, Segovia, Zaragoza, Alicante. La primera de estas cárceles estuvo operativa en 1995 (Madrid V) y la última, la de Alicante, entró en funcionamiento en 2002. Tres de las prisiones proyectadas por el Gobierno de Felipe González nunca llegaron a edificarse: País Vasco, Navarra y Canarias.