Un agente secreto en el IRA llevó las relaciones con ETA
Las relaciones de ETA con el grupo terrorista irlandés, IRA, se canalizaron desde los años ochenta a través de un dirigente que ha confesado que trabaja desde entonces para las fuerzas británicas de seguridad. El «topo», Denis Donaldson, de 52 años, se encuentra ya en paradero desconocido. Donaldson, que ingresó en el IRA cuando era un adolescente y que entabló en la cárcel amistad con Bobby Sands, el primer muerto en la gran huelga de hambre de presos del IRA, en 1981, y antes con Gerry Adams, era ya en el principio de los años ochenta director del departamento internacional del IRA. Como tal, entabló relaciones con grupos en Oriente Medio y Europa. Prueba de la fuerza de sus contactos es que Donaldson fue enviado públicamente a Beirut, al final de la década de los ochenta, para negociar la liberación de un secuestrado irlandés, Brian Keenan, en manos de grupos terroristas libaneses. Según fuerzas de seguridad británicas y españolas, ETA e IRA han mantenido una larga relación y se han detectado similitudes tecnológicas llamativas en la fabricación de morteros, en algunos mecanismos para la detonación de bombas y más recientemente en los inhibidores de frecuencias para la detonación electrónica. Donaldson fue desvelado como un agente británico en la conclusión de un juicio contra una supuesta red de espionaje que el IRA tenía en el edificio de las instituciones autonómicas de Belfast. Durante el juicio, la fiscalía acusó a Donaldson de mantener relaciones con ETA y de viajar a Madrid para contactar con grupos terroristas.