El Ejecutivo le acusa de traficar con armas, reclutar mercenarios y organizar actos violentos
El Gobierno retira el asilo político a Severo?Moto por planear?golpes?de estado
El líder de la oposición guineana en el exilio gozaba de esta condición desde los años 80
Severo Moto dejó ayer de ser un refugiado político en España. El Gobierno de Zapatero decidió revocarle el asilo que le fue concedido en 1986 después de haber comprobado que en este tiempo ha participado en varios intentos de golpe de Estado, ha traficado con armas, reclutado a mercenarios y planificado actos violentos en Guinea Ecuatorial. El Ministerio de Asuntos Exteriores intentará que un país seguro le acoja. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, anunció que el Consejo de Ministros acordó retirar a Moto la condición de refugiado después de que los servicios de inteligencia españoles comprobaran que participó en varios intentos de golpe de Estado contra Teodoro Obiang. El dirigente político abandonó su país hace 24 años por la persecución a la que se vio sometido por el régimen guineano. Desde entonces vive en España, que le concedió en 1986 la condición de asilado. Moto ha protagonizado en los últimos años episodios incómodos para la diplomacia española. En agosto del 2003 se proclamó presidente del Gobierno de Guinea en el exilio y el pasado mes de abril desapareció. Un mes más tarde fue localizado en Croacia, donde, según las informaciones del Ejecutivo, se desplazó para comprar armas que pretendía utilizar en un posterior golpe de Estado en Guinea. Él, sin embargo, aseguró haber desaparecido porque temía que el Gobierno español quisiera asesinarle. En junio, el Ministerio de Asuntos Exteriores abrió una investigación para comprobar si Moto respeta las obligaciones y deberes que deben cumplir los refugiados en España. El estudio concluyó que Moto participó en varios intentos de golpes de Estado además de «planificar y organizar actos violentos en Guinea Ecuatorial, incluyendo la recluta de mercenarios y el tráfico de armas». Todas ellas actividades que vulneran la ley que regula el Estatuto de Asilo y del Refugiado y la Convención de Ginebra, además de ser contrarias a los fines y principios que establecen las Naciones Unidas para los refugiados. Arreglar también la embajada Ayer mismo, el Consejo de Ministros acordó reparar la Embajada de la República de Guinea Ecuatorial en Madrid, para lo que el Estado desembolsará 213.015 euros. Los desperfectos los ocasionaron unos manifestantes durante una concentración de protesta contra el régimen de Obiang en la que participó Moto. El incidente provocó que el presidente de Guinea llamara a consultas a su embajador. El Gobierno decidió reparar la embajada para mejorar las relaciones entre los dos países, afectadas por aquel ataque a la sede de la diplomacia guineana.