| Crónica | Incidente en un avión |
Desterrado, borracho y en una isla casi desierta Un empresario inventa su secuestro para?pasar la Navidad con su amante
El piloto de un avión británico, que iba de Manchester a Tenerife, obliga a abandonar el aparato a un viajero conflictivo y lo deja, junto con su maleta, en una minúscula isla de Madeira
Un pasajero inglés, de 53 años, se ha convertido en el protagonista de la historia navideña más rocambolesca. El hombre, de quien no ha trascendido la identidad, cogió un vuelo el pasado sábado desde Manchester hacia Tenerife para pasar unos días de vacaciones navideñas en la playa. El trayecto era normal hasta que el piloto del avión decidió aterrizar, cuando sobrevolaban el archipiélago de Madeira, para obligar a este pasajero a abandonar el Airbus en que viajaban. Todo comenzó, según han manifestado el resto de pasajeros y la propia compañía aérea, cuando el hombre, ya en estado ebrio, comenzó a gritar a las azafatas porque no querían servirle una nueva copa de vino. Su tono y su comportamiento agresivos alcanzaron tal intensidad que el piloto del avión consideró intolerable la actitud y decidió realizar un alto en el camino para deshacerse del incómodo pasajero. Aprovechando que se encontraban cerca de la isla de Porto Santo (Madeira), que, a pesar de ser minúscula, cuenta con un imponente aeropuerto construido por la Otan en tiempos de la Guerra Fría, dio aviso de que se disponía a aterrizar y expulsó allí al individuo (con su maleta), que fue inmediatamente encarcelado en las celdas del mismo aeropuerto, primero, y en las de la comisaría, cuando ya se le había pasado la borrachera. Aunque pueda sonar extraño, esta práctica es perfectamente legal y ocurre a veces. Un portavoz de Monarch Airlines, la compañía responsable del vuelo, ha asegurado que «se tomó una decisión tan repentina porque la situación en el aire era insostenible y ponía en riesgo la seguridad del resto del pasaje» y ha confirmado que el pasajero ha sido vetado de por vida, por lo que no podrá viajar nuevamente con ellos. Días de sol y playa El problema ahora se centra en saber quién va a hacerse cargo de los millonarios gastos ocasionados por el incidente, en un vuelo que, no sólo se detuvo a medio camino, sino que llegó cuatro horas tarde a su destino. El pasajero, por el momento, tendrá que presentarse a principios del nuevo año ante los tribunales de Madeira, para dar una explicación sobre lo sucedido, exponiéndose a un orden de extradición británica de no comparecer. Hasta ahora, lo que se sabe de él es que tras pasar dos noches en la remota isla, cogió un barco hacia Madeira y un nuevo vuelo a Canarias, donde se encuentra pasando unos despreocupados días de sol y playa. La policía nacional detuvo al empresario de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) Juan V. V., de 39 años, acusado de haber simulado su secuestro el día de Nochebuena para pasar las fiestas con su amante. Según recogió ayer El Periódico de Cataluña a través de información de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña, la investigación comenzó en la madrugada del pasado día 24 cuando una mujer se presentó en la comisaría de policía de Sant Boi y denunció que su marido había sido secuestrado el día anterior a la salida del trabajo. La mujer explicó que había recibido la llamada telefónica de un hombre desconocido con acento árabe comunicándole que tenía a su marido, que no llamara a la policía y que el lunes (día 26) hablarían de dinero. Posteriormente, cuando ya se había interpuesto la denuncia, la mujer recibió una llamada de su marido que confirmaba su secuestro y en la que le pidió que no avisase a la policía, aunque ésta ya controlaba el teléfono. A lo largo del día de Nochebuena, la esposa del empresario recibió más llamadas, desde el teléfono móvil de su marido y de otros con identidad oculta, en las que le concretaron que la cifra a pagar por su liberación era de 6.000 euros. Además, el hombre le informó de que, tras haber negociado con sus secuestradores, había podido rebajar la cifra inicial que era de 12.000 euros. Nadie recogió el dinero La policía dispuso entonces el control de los lugares donde se debían efectuar las entregas del dinero, pero nadie intentó recogerlo. Sin embargo, en la madrugada del pasado día 27 el marido se personó en su domicilio y aseguró que había sido liberado en una gasolinera próxima tras ser retenido durante tres días por dos personas de raza negra en un lugar desconocido. Según la policía, tras ser sometido a varios reconocimientos para comprobar su estado de salud, se reafirmó en las circunstancias de su secuestro y facilitó datos de las personas que presuntamente le habían retenido y de los medios y lugares utilizados para secuestrarle. El miércoles pasado, el presunto secuestrado fue interrogado en las dependencias de la Jefatura Superior de Policía sobre todas las circunstancias que rodeaban el hecho y relató cronológicamente los detalles y circunstancias que concurrieron durante su cautiverio hasta llegar a su domicilio. Sin embargo, la presión del interrogatorio consiguió que finalmente el empresario confesara que todoera falso, y que se lo había inventado para pasar las Navidades con su amante, por lo que fue detenido.