Diario de León

Los juzgados en Francia dicen estar orgullosos de pertenecer a la organización

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agencias | parís
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Cuatro de los seis presuntos etarras que están siendo juzgados desde ayer en París por su supuestos vínculos con la banda terrorista ETA, han reconocido ante el Tribunal Correccional su pertenencia al grupo armado. En una declaración leída en francés ante la audiencia, Ainhoa Múgica Goñi, de 35 años de edad, estimó que «las vías de solución (al conflicto en el País Vasco) no están en esta sala» sino en «el derecho a la autodeterminación, a la territorialidad, junto a la garantía de un proceso democrático» en la provincia española. La «clave para la paz» está «basada en la justicia», añadió, considerando además que «el Gobierno francés también debe participar en el proceso que pondrá fin al conflicto». «Os lo decimos sin ambigüedad, sí, pertenecemos a ETA y estamos orgullosos» de ello, agregó. Cuatro de los seis acusados son de nacionalidad española y se encuentran detenidos. Oscar Celarrain Ortiz, de 31 años de edad; Andoni Otegui Eraso, de 30 años; Juan Antonio Olarra Guridi, de 38 años de edad, y Ainhoa Múgica Goñi indicaron ante el tribunal que no asistirán al juicio que debe desarrollarse dentro de tres semanas. Las acusaciones Los seis acusados son juzgados por «asociación de malhechores en relación con una organización terrorista», «tenencia y transporte de armas». De ser encontrados culpables de estos delitos, se enfrentarían a una pena de hasta 10 años de cárcel. Olarra Guridi y su compañera Ainhoa Múgica Goñi fueron detenidos en septiembre de 2003 en la región de Burdeos. El primero de ellos habría controlado el conjunto de los comandos de ETA tras el arresto en Francia, en febrero de 2001, de Francisco Javier García Gaztelu, jefe de operaciones del grupo terrorista. Ainhoa Múgica, natural de San Sebastián, es sospechosa de participación en el asesinato del juez del tribunal constitucional francisco Tomas y Valiente en 1996 y en el atentado contra el teniente coronel Jesús Agustín Cuesta en 1997. Por otra parte, tres jóvenes «celebraron» la Nochevieja en Sangüesa con el lanzamiento de dos cócteles molotov contra el cuartel de la Guardia Civil. Una de las botellas impactó en la fachada del inmueble y desencadenó un pequeño incendio que fue sofocado por los agentes.

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