La prensa europea recuerda el 23-F
Algunos corresponsales descartan una intervención militar, pero consideran impensables declaraciones como las de Mena
Los principales diarios europeos han evocado el golpe del 23-F en sus crónicas sobre las declaraciones del teniente general José Mena Aguado. Así, por ejemplo, Le Monde titulaba su crónica «Un general español se subleva contra la autonomía de Cataluña», en la que señalaba que nadie en España cree posible una repetición del intento golpista y atribuía las declaraciones al clima de crispación política. Los corresponsales en Madrid consultados descartan de forma taxativa que exista un riesgo de intervención militar en un país democrático plenamente integrado en la Unión Europea. Aunque conciden en que este tipo de intervenciones son im-pensables en sus países. Giles Tremlett, corresponsal del británico The Guardian, considera lógico que el discruso de Mena no haya caído bien en un país «con experiencia en golpes de Estado». Es lo mismo que piensa François Musseau, del parisino Libé-ration, que recuerda la história golpista española y el intento reciente de Tejero, del que en febrero se cumplirá un cuarto de siglo. The Guardian tituló la crónica de Tremlett reveladora y exageradamente -como reconoce el propio perio-dista-: «Un jefe del Ejército español detenido después de amenazar con un levantamiento». Tremlett cree que la actitud tibia del PP le va a perjudicar porque le aleja del centro político. A Musseau no le extraña la reacción de los populares, porque forma parte de su «política irresponsable de confrontación en todo». Los que están de acuerdo El periodista Mino Vignolo, del Corrie¡re della Ser a, estima que lo más importante es saber qué porcentaje de militares están de acuerdo con Mena, cuyas declaraciones son un «síntoma de malestar». El corresponsal recuerda que en Italia ningún jefe militar ha arremetido contra la separatista Liga Norte. Leo Wieland, del Frankfurter Allgemeine Zeitung , asegura que Mena refleja el sentir de una buena parte de los españoles, preocupados por las reivindicaciones de los nacionalistas. El periodista alemán cuestiona que un militar no tenga derecho a expresar esa preocupación sobre la unidad del país, aunque admite que el general español Mena lo hizo «de manera poco inteligente». Con cierta ironía, concluye: «Tampoco ha hecho nada que ponga en peligro los fundamentos del Estado español».