El líder del PP desautoriza al militar, pero acusa al presidente de «jugar a la ruleta rusa»
Rajoy responsabiliza a Zapatero y Bono de las declaraciones del general Mena

Mariano Rajoy desautorizó ayer las declaraciones del teniente general José Mena Aguado, quien aseguró el viernes que el Ejército debe intervenir si el Estatut rebasa los límites de la Constitución. Pero, a la vez, responsabilizó de ellas a Zapatero al advertirle de que estas cosas no pasan «porque sí», sino por la «inquietud» que provoca el texto catalán. El líder de la oposición acusó al presidente del Gobierno de «jugar permanentemente a la ruleta rusa» con una reforma estatutaria que «está generando tensión inútilmente» en todos los sectores sociales. En su comparecencia tras la primera reunión del año del comité de dirección de su partido, pidió explicaciones a Zapatero y a José Bono por el discurso del militar, nombrado por ellos en Consejo de Ministros. Exigió que el ministro de Defensa, -que dijo es el respon-sable de que no ocurran estos incidentes- acuda al Congreso a dar explicaciones y diga «qué hacen él y el presidente del Gobierno para que haya declaraciones como éstas que no ocurrían en España desde hace 21 años». Rajoy quiso ser tajante y cortar de raíz cualquier malentendido sobre la posición de su partido ante las afirmaciones de Mena, sobre todo después de que Gabriel Elorriaga las considerara «inevitables». «Esas declaraciones (las de Mena) no se debieron hacer, no se pueden hacer y no son propias de un militar», aseguró, tras recordar que la ley no lo permite. En su intervención, cargó también contra Zapatero por las «reuniones cuasi secretas», que mantiene el PSOE con los nacionalistas catalanes y exigió al Gobierno que explique en el Parlamento si aprobará o vetará la OPA de Gas Natural sobre Endesa. Sin indisciplina Zapatero, por su lado, dejó claro ante la Ejecutiva de su partido que el Gobierno no va a tolerar indisciplinas ni manifestaciones políticas de militares como las que realizó Mena en la Pascua Militar. El presidente defendió ante la dirección del PSOE la «contundencia» con la que el Gobierno ha respondido a esta crisis, que cree zanjada con la decisión de Bono y del jefe de las Fuerzas Armadas, general Félix Sanz, de despojar al general Mena del mando de la Fuerza Terrestre y enviarle a casa dos meses antes de la fecha prevista para su pase a la reserva. El militar cumple sus ocho días de arresto domiciliario en la Capitanía General de Sevilla, sin vigilancia, y puede participar en las actividades de su unidad al ser «leve» la falta por la que ha sido sancionado. Por su parte, José Blanco consideró más preocupante la reacción del PP que el propio discurso de Mena. Bono acusó de tibieza al PP y recalcó que la «indisciplina» de Mena es un caso aislado dentro de las Fuerzas Armadas «Probablemente no hay corporación en España que se haya acomodado tan puntualmente a la hora constitucional como los ejércitos». aseguró. Bono dijo que ni él ni ningún superior en la cadena de mando del general Mena conoció de antemano el discurso que desató esta polémica. El sábado, en la reunión para comunicarle el arresto, el militar le «juró» por su honor que lo había escrito solo.