La falta de agua se extiende de las ciudades del Mediterráneo a las del norte
Los proyectos para digitalizar la red de conducciones de agua comienzan a extenderse por toda la geografía nacional desde que hace una década se dio la voz de alarma sobre el desequilibrio entre consumos y capacidad de abastecimiento en las zonas costeras del Mediterráneo. De momento el mercado ha creado media docena de grandes empresas, de las que se supone que alguna se hará con el proyecto leonés porque son habas contadas. En cuanto a los costes, la inversión final es imprevisible y ningún técnico se atreve a aventurar una cifra, aunque, en todo caso, deberá medirse en millones de euros, «porque todo dependerá de los sistemas que se pongan para ahorrar agua: contadores en las tuberías, sistemas electromagnéticos o acústicos, etcétera, dado que cada empresa tiene su propia tecnología». Según fuentes municipales, León no será la única capital del norte de España que se sume a este tipo de iniciativas, hasta ahora limitadas a regiones y provincias con problemas históricos de sequía. «En ciudades como La Coruña o Vitoria, donde llueve bastante más que en León, ya se han encargado proyectos similares, porque el problema no es el clima, sino aprovechar un recurso que es caro de tratar antes de llegar al consumo humano y que frecuentemente se desprecia en usos como riego, jardines o piscinas, que no son gratis».