La red de abastecimiento será informatizada, una vez realizado el inventario, para facilitar la detección de fugas
El Servicio de Aguas elabora un mapa para saber cuántas tuberías tiene
La modernización de la red requerirá inversiones millonarias en varios presupuestos
«En León ya no sobra ni el 20% de agua como pasaba antes para permitirnos alegrías, llueva o no» JUAN JOSÉ FLÓREZ , gerente del Servicio Municipal El Ayuntamiento de León ha puesto en marcha un ambicioso plan de modernización de su red de abastecimiento de aguas que incluye la informatización de todas las conducciones para detectar en tiempo real todo tipo de fugas o uso abusivo del agua. El proyecto se ha iniciado ya con la elaboración de una cartografía o mapa de toda la red de agua limpia y alcantarillado -que paradójicamente no era conocida en su totalidad ni estaba contgrolada- a la que seguirá. una vez, realizada, la instalacción de controles informatizados para ver por qué cañerías se pierde el agua. Según el gerente de este servicio municipal, Juan José Flórez, la elaboración de mapas y planos llevará un mínimo de dos años, con la mayor información posible sobre las fugas o pérdidas que ya se están dando en la red, lo que incluye la compra de aparatos modernos de detección de pequeños escapes de agua, metales y localización de tuberías «piratas» en los alrededores de la ciudad. El trabajo será realizado por empleados municipales y de una consultora externa como pasoprevio a la digitalización definitiva del servicio, que saldrá a concurso en pocos meses. Sin prioridad en los barrios El Ayuntamiento no tiene aún decidido en qué zonas de la ciudad comenzará a implantar el futuro sistema de ahorro de agua y detección de fugas, a la espera de los estudios que pueda realizar la empresa que resulte adjudicataria del concurso. Según Flórez, lo ambicioso del proyecto hace que importen poco las fases o zonas por donde se empiece, «porque al final de lo que se trata es de abarcar toda la capital, lo que requerirá esta legislatura, como mínimo, y tal vez varios presupuestos más». Se calcula que la perdida de agua potable en la red de distribución es de aproximadamente el 20%, porcentaje que, a pesar de lo abultado que parece -uno de cada cinco litros- los técnicos dan por «bueno» e incluso lo califican como propio de una «red óptima» en relación con la media del resto de las ciudades españolas. Otro problema que solucionará la informatización de la red de aguas es, no menos padadógicamente, autocontrolar el gasto de los propios servicios municipales como jardines, piscinas, colegios y edificios públicos, cámaras de carga y descarga para que no se atasquen los colectores, parque de bomberos, campos de fútbol, fuentes ornamentales, etcétera. A título de anécdota se señala que una pequeña fuentecilla de las que manan continuamente en los jardines para que vayan a beber los niños derrocha no menos de 300 metros cúbicos al trimestre. El Servicio Municipal de Aguas tiene un presupuesto de 5,7 millones de euros al año, equivalentes a casi mil millones de las desaparecidas pesetas, y es, junto con Serfunle, el único que no es deficitario para el Ayuntamiento. Como clientes tiene a cerca de 80.000 usuarios, entre empresas y particulares, aunque le queda todavía por contabilizar el autoconsumo que no se factura. De momento las traídas del Porma y del Luna garantizan el abastecimiento a la ciudad, «pero el margen sobrante ya no llega ni al 20%, por lo que no podemos permitirnos más alegrías: o ahorramos o ampliamos las captaciones».