El informe de los expertos revela que el avión volaba a velocidad máxima con el altímetro apagado
Una maniobra brusca del piloto pudo causar el accidente de Afganistán
La investigación descarta el ataque externo o la explosión en el interior del aparato

Una «maniobra agresiva» del piloto a poca distancia del suelo pudo provocar el accidente del helicóptero Cougar que se estrelló cerca de la ciudad afgana de Herat el pasado 16 de agosto y causó la muerte de 17 militares del Ejército de Tierra. El ministro español de Defensa, José Bono, dio a conocer en el día de ayer las conclusiones del informe de la comisión que investigó el siniestro, dictamen que entierra de forma definitiva las hipótesis de un posible ataque, la explosión en vuelo o que el aparato sufriese alguna avería que provocase el accidente. El informe final, compuesto por varios cientos de páginas, explica que el helicóptero ET-657 realizaba, en el momento de estrellarse, un «vuelo de riesgo» de carácter táctico, a «velocidad máxima» y en un terreno complicado por ser escarpado. El aparato «sufrió un accidente, impactando contra el terreno» por razones que los expertos no llegan a determinar. No obstante, señalan como «causas probables» del siniestro una «posible maniobra agresiva a muy baja altura» y «las condiciones meteorológicas y orográficas adversas». Ese probable movimiento brusco se habría producido tras descrestar el aparato una de las colinas que sobrevolaba. El piloto del avión habría realizado en ese instante una «maniobra de adaptación al terreno» que terminó por derribar la nave. Entre los «posibles factores contribuyentes», el informe realizado menciona que el aparato «llevaba pagado el radar altímetro», circunstancia que impidió al piloto conocer con precisión la altura de vuelo. También pudieron influir en el piloto la luz solar, que le habría deslumbrado, y «factores humanos» como el «estrés por vuelo en ambiente de amenaza», o el posible «exceso de confianza tras meses volando en el mismo escenario». Asimismo, los expertos no descartan que el comandante de la nave quedara incapacitado de forma momentánea para dirigirla. Descartado el ataque El ministro de Defensa, que solicitó comparecer con urgencia en el Congreso de los Diputados para explicar con detalle el suceso, recalcó que la comisión investigadora descarta «el derribo, la explosión de armamento en el interior del aparato o un fallo en los mecanismos» de vuelo. La investigación fue llevada a cabo por la Comisión de Investigación Técnica de Accidentes Aéreos Militares (Citaam) a partir de los datos recabados por sus propios especialistas en el lugar del siniestro, de las autopsias realizadas a los cuerpos de los 17 fallecidos y de las investigaciones de los expertos en helicópteros del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial del Ministerio de Defensa. La Citaam también entrevistó a los tripulantes del helicóptero que volaba detrás -que también cayó, pero sin causar víctimas- y a varios testigos, y realizó reconstrucciones del vuelo, con simuladores y naves parecidas en la misma zona y ruta. Nada más llegar el informe al Ministerio, José Bono se puso en contacto con las familias de los fallecidos para informarles de su contenido. La justificación El ministro de Defensa justificó el retraso en la presentación del documento -que debía estar listo hace varios meses- y afirmó que «desde el principio hemos intentado tratar de hacer las cosas bien, con transparencia y rigor, sin prisas y con cercanía a los familiares afectados». «Desde el principio hemos intentado hacer las cosas bien, con rigor» JOSÉ BONO Ministro de Defensa