Los acogimientos familiares superan en León al internamiento en centros

Campaña gráfica de la Junta de Castilla y León para acogimientos familiares
Con más de quince años de trayectoria, los acogimientos familiares de menores tutelados por la Junta de Castilla y León ya superan en León al número de niños y niñas que permanecen ingresados en centros como medida de protección. Comenzaron tímidamente como una medida alternativa en la que un grupo de familias se presetaron a ofrecer a los menores un hogar, un «paraguas» protector frente a la lluvia de carencias familiares que empapaban la infancia de niños y niñas. Según datos del Servicio de Protección a la Infancia de León, a finales del año pasado un total de 137 niños y niñas permanecían internados en centros, cifra que supone un ligero descenso respecto al año anterior. La administración intenta que los niños y niñas permanezcan el menor tiempo posible en centros cerrados, pero todavía ingresaron por primera vez un total de 77 menores en centros leoneses durante el 2005. Las obras realizadas en los últimos años en centros de menores como la construcción de la casa de familia Santa María de León han mejorado la atención a los niños y niñas institucionalizados, ya que su distribución funcional se aleja del viejo macrocentro y se acerca más al concepto de hogar. La casa del Alba, ubicada en la misma parcela, sigue siendo la principal receptora de los menores tutelados por la Junta en León con edades más tempranas. Aunque el número de acogimientos familiares permanece estable ya son 160 los menores que viven en familias leonesas. De las altas que se realizaron el año pasado en este programa, siete menores fueron con familias ajenas, trece con familia extensa y una quincena fueron acogidos para una futura adopción. La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades señala que el objetivo de los acogimientos familiares es «proporcionar al niño protegido una atención familiar sustitutoria o complementaria durante un tiempo determinado». Las familias acogedoras, que son captadas por Cruz Roja, reciben un programa de formación básica, además periódicamente mantienen reuniones de apoyo y autoayuda y tienen constituida una asociación de ámbito autonómico. El libro de vida Una de las novedades que se ha incorporado en los últimos años al programa de acogimientos familiares es la preparación del «libro de vida» con los niños y niñas que conviven con familias ajenas. Con este recurso se pretende que la familia acogedora ayude al menor a asumir «el rompecabezas» de su vida, diferenciando de forma clara su posición respecto a la familia biológica. El libro de vida ayudará al niño, en el presente y en el futuro, a «conocer, ordenar y comprender su pasado» y al adulto «le facilita hablar con el niño de sucesos dolorosos de su vida que de otra manera sería muy difícil abordar, y también permite al niño comunicarse más fácilmente acerca de sus emociones». Es una vía, además, para que el menor desarrolle «sentimientos positivos hacia sí mismo y a elaborar una imagen propia positiva». Las personas interesadas en acogimientos familiares pueden dirigirse a la Asamblea Provincial de Cruz Roja o a la Gerencia de Servicios Sociales. El teléfono de atención es 902 10 60 60.