La asociación para la defensa de la infancia y la juventud señala que sólo la mitad de los casos de maltrato son conocidos
El 14% de los menores protegidos por la Junta han sido víctimas de malos tratos
Negligencia y vida inadecuada motivan la mitad de casos de amparo a niñas y niños
«Como ciudadanos tenemos la obligación de denunciar cuando conozcamos un caso de maltrato a un menor» MIGUEL ÁLVAREZ, vicepresidente de REA Durante el último año veinticinco niños y niñas leoneses víctimas de malos tratos fueron separados de sus familias y tutelados por el servicio de Protección a la Infancia de la Junta de Castilla y León. Pero se estima que puede haber al menos otros tantos casos que no han sido detectados por los servicios sociales, según indica la Asociación Castellana y Leonesa para la Defensa de la Infancia y la Juventud. Las formas de maltrato más frecuentes son el abandono emocional, el abandono físico, el maltrato físico, el maltrato emocional y el abuso sexual. En la provincia de León los malos tratos físicos y psíquicos motivaron el 14% de los expedientes de protección, según datos de la Gerencia de Servicios Sociales, cuyo informe refleja además que en el 30% de los casos de desprotección detectados las familias alegaron imposibilidad de cumplir con sus obligaciones por «falta de economía u hospitalización», entre otras razones. La mayoría de los menores que están bajo la tutela de la Junta sufren más de una causa de desprotección, aunque la negligencia física y psíquica y el hecho de que las familias no tengan un modo de vida «adecuado» figuran entre las más frecuentes. También se dan situaciones de abandono, abusos sexuales y renuncias, según se desprende de las estadísticas facilitadas por el Servicio de Protección a la Infancia en León. La Gerencia de Servicios Sociales destaca que en los últimos años han descendido los expedientes de protección en vigor debido a la nueva Ley de Protección, Promoción y Atención a la Infancia de Castilla y León, «que atribuye a las corporaciones locales competencias en las situaciones de riesgo de cualquier índole que perjudiquen el desarrollo personal o social del menor y no requieran la asunción de tutela», precisa Aurora Rodríguez. Los ayuntamientos de más de 20.000 habitantes y las diputaciones provinciales tienen ahora la obligación de detectar, valorar y realizar actuaciones para «garantizar los derechos del menor, disminuir los factores de riesgo y la dificultad social que puedan que puedan afectarles». Asimismo, a las entidades locales les corresponde «promover los factores de protección del menor y su familia», precisa la Gerencia de Servicios Sociales. La asociación para la defensa de la Infancia y la Juventud subraya que «un número preocupante de niñas y niños son víctimas de malos tratos en España. Sólo la mitad de los casos son conocidos por los servicios profesionales». Por encima de la media Según esta asociación experta en la infancia, los casos más graves se dan en niños y niñas con menos de cinco años, cuando no pueden pedir ayuda, evitar a su agresor o resistir el daño. Según un informe del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia los niños son con más frecuencia víctimas de maltrato que las niñas. En Castilla y León contabilizaron 628 casos en dicho informe a partir de datos extraídos de los servicios sociales, la policía, la escuela, las fiscalías y los juzgados de menores. La prevalencia del maltrato a menores en la comunidad es ligeramente superior a la media del país, ya que se sitúa en 7,51 casos por cada diez mil menores frente a los 7,16 casos de media en el estado español. El vicepresidente de REA, señala que «ha aumentado la sensibilización en todos los ámbitos respecto al maltrato infantil», pero observa carencias en el aparato administrativo a la hora de actuar, aunque todavía es costoso conseguir que se impliquen en denuncias profesorado y ciudadanos de a pie. Además, «una vez que se ha puesto la denuncia la eficiencia de la administración no es la deseable», agrega Miguel Ángel Álvarez. La asociación incide en sus materiales de divulgación en la necesidad de que el maltrato sea detectado precozmente, especialmente en los ámbitos escolares y sanitarios, donde tienen la obligación de denunciar los casos. LOS MENORES DE CINCO AÑOS SON LAS PRINCIPALES VÍCTIMAS DE MALTRATO La prevalencia por 10.000 menores del maltrato en la provincia de León es de Malos tratos a menores combinados con violencia hacia mujeres en 1er semestre 2005 4