| Crónica | Sentimientos humanos |
La unidad y la serenidad ante una desgracia de tal calibre
El alcalde prepara un comunicado para agradecer al personal sanitario, cuerpos de seguridad y ciudadanos el ejercicio de coordinación, que permitió una rápida evacuación de los heridos

El alcalde atiende la visita de las personalidades que ayer acudieron a Prioro a comprobar los daños
El alcalde de Prioro, Francisco José Escanciano, elaborará la próxima semana un escrito en el que recogerá el agradecimiento a todos los personas que colaboraron en la recuperación con mayor celeridad tras el accidente de la caída del rayo. Ese comunicado irá dirigido al servicio 112 Castilla y León, que dispuso dos helicópteros que llegaron a la zona del accidente y permitieron la evacuación de dos de los heridos más graves, a los servicios sanitarios y médicos que en todo momento estuvieron atendiendo tanto a las personas que habían sido heridas de consideración como aquellas que tras una hora de producirse la detonación de la caída del rayo empezaban a notar ciertos síntomas de sordera, dolor de cabeza o cierto malestar, al servicio de ambulancia y su personal que se personaron de forma rápida e iniciaron una asistencia directa a la gente herida, a los miembros de la Guardia Civil de Cistierna y Riaño que tras su llegada no sólo se ocuparon de la seguridad por lo que respecta al edificio de la iglesia, puesto que en lo que se refiere a la torre había «y aún permanecen» muchas piedras sueltas sino que en todo momento estuvieron colaborando con los servicios sanitarios en el traslado de los heridos y, en definitiva, a todos los implicados en la normalización El alcalde de Prioro manifestó: «Ha sido impresionante como una joven se ha encargado de coordinar la atención prestada desde los helicópteros y la realizada con los servicios de las ambulancias para que todo el mundo estuviera atendido». Un gran dispositivo Ante todo este dispositivo que se desplegó y trasladó a Prioro en un momento dificil donde al principio de la caída del rayo produjo una alarma considerable, hay que reseñar la tranquilidad y serenidad que en pocos minutos se adueño de la gente, surgió ese sentimiento interno de ayudar al que estaba en el suelo o al que se quejaba. Las casas próximas se abrieron de par en par para acoger a los heridos, dado que el consultorio médico y la farmacia se habían colapsado. Prioro se convirtió un ejemplo de la coordinación existente entre los responsables de la atención sanitaria, cuerpos de seguridad y ciudadanos que ha impresionado a más de uno que a medida que la noticia corría por la comarca iba llegando al lugar de accidente para conocer las noticias sobre el terreno.