El pequeño, de 4 años, falleció en el hospital de madrugada
Un niño muere por asfixia al meter la cabeza en una papelera
Los hechos ocurrieron en el patio del colegio, vigilado por 18 profesores en ese momento
Un niño de cuatro años falleció el lunes de madrugada en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde fue ingresado en estado muy grave tras quedar atrapado por la cabeza con una papelera del centro escolar durante la hora del recreo, lo que le produjo la asfixia. La Junta de Andalucía achacó el hecho a un «desgraciado accidente» y aseguró que el patio del colegio estaba controlado por 18 profesores sin que existiera «ningún ángulo muerto para su vigilancia», según expuso ayer el delegado provincial de Educación, Jaime Mougán. El suceso ocurrió sobre las 12,15 horas del lunes, cuando el niño estaba jugando en el patio del colegio Jacaranda, en el barrio de Sevilla Este. De acuerdo con el informe elaborado por el área de Educación, fue una profesora la que extrajo la papelera al niño, sin que hubiera apreciado antes que algún un compañero le ayudara a meter la cabeza en ella ni que tampoco le empujara. Servicio de emergencia Otro docente llamó al servicio de emergencia del 061 y a un centro de salud cercano, de donde partieron un médico, un enfermero y un psicólogo para prestar asistencia al menor. El pequeño sufría una parada cardiorrespiratoria de la que fue reanimado en el mismo colegio. Posteriormente fue trasladado en una UVI móvil al Hospital Infantil del complejo sanitario del Virgen del Rocío. El niño se encontraba en estado muy grave, por lo que ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde fue atendido con ventilación asistida hasta su fallecimiento en la madrugada de ayer. Tras la muerte del pequeño, el responsable provincial de Educación, Jaime Mougán, convocó una rueda de prensa en la que se limitó a leer un comunicado, en el que se precisaba que en el momento del accidente 18 profesores del centro y cinco alumnos en prácticas de Formación Profesional estaban vigilando el patio sin que existiera ningún ángulo fuera de su control. Así, «los informes recabados hasta ahora por el servicio de Inspección nos llevan a la conclusión de que se trató de un desgraciado accidente», aseveró. Con todo, Mougán manifestó «en mi nombre y en el de la Consejería de Educación, nuestro más sentido pésame a la familia y a toda la comunidad educativa del colegio Jacarandá».