Diario de León

VALENCIA DE DON JUAN

Homenaje a Villar Blanco, que sobrevivió a los fusilamientos

La familia del fallecido participó en el homenaje

La familia del fallecido participó en el homenaje

Publicado por
Pedro Manuel Pérez - corresponsal coyanza
León

Creado:

Actualizado:

El Partido Socialista de Valencia de Don Juan organizó ayer, en la Plaza de Santa María, la ya tradicional celebración del 1 de Mayo, Día del Trabajo. Ya por la mañana, a las 11.00 horas, decenas de personas se acercaron hasta el cementerio municipal de la ciudad para realizar una ofrenda floral en el monumento levantado en memoria de los «paseados» durante los años de la Guerra Civil española. Carmen Gutiérrez Moncada, portavoz del grupo municipal socialista, fue la encargada de comenzar este emotivo acto en el que Bernardino Gago, escritor, leyó unas palabras de homenaje a estos hombres que encontraron la muerte en Villadangos del Páramo. Tras cantar La Internacional socialista se realizó un pequeño homenaje al que fuera alcalde de Valencia de don Juan durante la Segunda República, Clementito Díez. La jornada continuó en la Plaza de Santa María, donde las Juventudes Socialistas de Valencia de Don Juan habían organizado, coincidiendo con el 75 aniversario de la Segunda República y el centenario de las Juventudes Socialistas Españolas, un sentido homenaje al recientemente fallecido Heliodoro Villar Blanco, conocido como «el fusilado de Villafer». En el acto estuvo presente su hija, Asunción Villar, quién recogió de manos de Javier Revilla Casado una placa conmemorativa del acto. Villar Blanco fue uno de los que tuvieron que sufrir el fatídico «paseo» que les llevaba a la muerte, pero el destino no quiso que aquella noche del 19 de agosto de 1936, la misma en que murió Federico García Lorca, fuera la última para Heliodoro. Le intentaron fusilar en Valderas, junto a la casilla del tren burra de la carretera de Villanueva del Campo. Tres balas impactaron en su cuerpo, una en el codo, otra le rozó la nuca y una tercera le perforó la boca, pero no le mataron. El mismo Heliodoro expresó en sus memorias que tras la descarga cayó al suelo y quedó inmóvil, «la cabeza me zumbaba, creí que había muerto», se quedó inmóvil y después de un tiempo, ensangrentado y tambaleándose regresó a su pueblo, Villafer. Su hija recuerda haber escuchado esta historia por primera vez a los siete años. «Fueron momentos muy difíciles para la familia, imagínese lo que sufrieron mis abuelos», declaró Asunción, que calificó a su padre como una persona noble, tolerante y respetuosa con las ideas de todos. También quiso expresar lo nefasto de una guerra en la que muchos se vieron involucrados sin haberlo buscado. «Vivió plenamente y murió sin guardar ningún rencor a nadie», afirmó su hija. El acto finalizó con unos pinchos ofrecidos por los simpatizantes del partido socialista y con el himno de La Internacional socialista.

tracking