El proyecto contempla un gasto de 1,4 millones de euros anuales para siete kilómetros de cauce y riberas hasta el 2016
León convoca concurso para mantener limpios el Bernesga y el Torío diez años
El entorno de los ríos se preservará sin urbanizar 50 metros a cada orilla
El Bernesga en sus tramos aguas abajo de la plaza de toros necesita con urgencia eliminar maleza
«La mayor parte de los trabajos tendrán que hacerse a mano para respetar el espacio ecológico de los ríos» ÓSCAR GUERRA , arquitecto responsable del proyecto El Ayuntamiento de León sacará a concurso después del verano un proyecto de remodelación de las riberas de los ríos Bernesga y Torío a su paso por la ciudad que supondrá una inversión de 1,4 millones de euros anuales durante un periodo no inferior a una década para acondicionar los cauces y su entorno al disfrute de los ciudadanos. El proyecto, actualmente en fase de redacción, aunque ya tiene presupuestada una pequeña cantidad para el 2006, abarca en el Bernesga un tramo de 4,5 kilómetros desde las cercanías del hospital San Juan de Dios hasta su concluencia con el Torío, el cual, a su vez, también será acondicionado para usos de ocio desde La Candamia con especial atención al polígono que atraviesa el polígono de La Lastra. La futura reordenación de las zonas verdes que corren paralelas a los ríos leoneses tendrá un coste estimado de cuatro euros por metro cuadrado y año, incluídos los espacios ajardinados ya existentes y el futuro parque de La Lastra, que suman, mitad por mitad, no menos de 700.000 metros cuadrados, aunque no los de Eras de Renueva, Puente Castro, La Condesa y Papalaguinda, que tendrán un tratamiento aparte. El proyecto ha sido anticipado a grandes rasgos por el propio alcalde, Mario Amilivia, en ruedas de prensa explicatorias de los nuevos presupuestos municipales, aunque no se han facilitado datos detallados. El terreno a proteger será de aproximadamente cincuenta metros de ancho a ambas orillas de los dos ríos, siguiendo directices de la Confederación Hidrográfica del Duero y los trabajos podrán comenzar el próxio otoño, de forma que en el verano del 2007 puedan ser abiertos al disfrute público los primeros tramos. No urbanizable Según los técnicos encargados del proyecto, Óscar Guerra y David Gustavo López, las labores a realizar en las margenes fluviales serán exclusivamente de mantenimiento y nunca de urbanización, como se hizo décadas atrás entre el puente de San Marcos y el de la Plaza de Toros. Se trata de conservar esas zonas tal como están, pero limpias, de forma que la fauna y flora que crece naturalmente allí se mantenga a pesar de la cercanía de la ciudad: desde especies vegetales hasta insectos y aves acuáticas, tal como han pedido organizaciones ecologistas y departamentos de la universidad cuando fueron consultadas sobre el tema. La salida a concurso del proyecto para gestionarlo desde una empresa privada se debe, según las mismas fuentes, a que es imposible de hacerle frente a través de la actual plantilla de empleados municipales de parques y jardines, que, a pesar de ser numerosa, quedaría desbordada por la nueva labor. Ya ahora la limpieza de los ríos se hacía periódicamente por tramos anuales en las zonas más céntricas sin conseguir que todas estuvieran libres de desechos y maleza al mismo tiempo. «Se trata de tareas de conservación en espacios naturales, pero poco más, como retirar basura, plásticos, dejar el cauce limpio y unas pocas sendas para pasear».