| Entrevista | Covadonga Soto |
«No se va a canalizar nada, sólo limpiar y conservar naturaleza»
«Carecemos de competencias para sanear las orillas aguas abajo o arriba de la ciudad, porque es asunto de la Junta, aunque otros viertan contaminantes»
La remodelación de las orillas de los dos ríos que atraviesan León es un proyecto obligado por el propio crecimiento de la ciudad para buscar un equilibrio entre cauces contaminados y vecinos contaminantes que exigen, paradójicamente, un entorno limpio. Su coste anual supera los 230 millones de las viejas pesetas, equivalentes a casi un millón diario en sueldos de los trabajadores que se encargan de este este tipo de labores, un coste difícil de asumir en solitario por el Ayuntamiento, según la concejala de Medio Ambiente, Covadonga Soto. -La restauración de las riberas de los ríos era una demanda ya antigua de la población. ¿Por qué hacerla ahora y no antes? -Juegan varios factores. La ciudad crece aguas arriba del Bernesga en torno al polígono de Eras de Renueva y también en el Torío, junto al de la Lastra, al mismo tiempo que se ha hecho la presa de Casares que regulará, por fin, el caudal del primero. Se suma todo a la vez. La presa de Casares va a regular el Bernega, evitar tanto desbordamientos como sequías críticas y permitirá disgrutar de un entorno verde en la ciudad que en condiciones normales tiempre ha tenido un enorme éxito de público desde aguas arriba de eras de Renueva hasta más abajo de la plaza de toros. Ahora, aprovechando también que vamos a hacer un gran parque en La Lastra, con más de 300.000 metros cuadrados de zona verde, lo lógico es sacarlo todo junto como una medida de actuación conjunta para la ciudad. -No se van a canalizar los ríos, sino sólo limpiarlas orillas. ¿La conservación de esos últimos restos de naturaleza es compatible con urbanizaciones a unos pocos metros? - Por lo menos es de lo que se trata. Unicamente serán trabajos de lipieza y acondicionamiento de riberas. Cualquier río que canalizes, la experiencia suele ser muy dura en cuanto a consecuencias para la naturaleza. El río tiene que ír por su cauce natural... por el que tiene y lo único que se debe hacer es cuidar las márgenes para gue estén limpias. ¿Compatible con las urbanizaciones? Quedan, más o menos, cincuenta metros a cada orilla y juegan perfectamente con los usos urbanos, siempre que éstos últimos sean respetuosos con el entorno original. De hecho, en León ya tenemos bastantes kilómetros para demostrarlo, por ejemplo entre San Marcos y la plaza de toros. Mira, si no, Madrid o Valladolid, donde no hay nada que se le parezca. Es cuestión de respetar la naturaleza, conviviendo con ella. -El proyecto tiener un coste de 1,4 millones de euros al año. ¿No es demasiado dinero para unas arcas municipales ya exahustas? -Hemos estado esperando a ver si salía el Plan de Riberas desde la UE para acogernos a las subvenciones que se pudiera, como se hizo en su día con el acondicionamiento anterior. Pero no ha sido así y hemos optado por el tratamiento presupuestario más suave posible, por decirlo de alguna forma, y sacar a concurso el proyecto para que salga también barato. Los costes, en todo caso, aún no están concretados. -¿Hay consenso entre todos los grupos políticos para apoyar el proyecto? -Viendo lo que veo yo no me atrevo a decir nada. Probablemente algunos grupos políticos van a querer utilizar políticamente el tema. tal como están las cosas y teniendo en cuenta lo poquito que queda para las elecciones. Teóricamente en esto deberíamos estar todos de acuerdo y ojalá les guste, porque, en definitiva, se trata de vestir o de hacer más lucida nuestra ciudad, pero cada uno le va a dar el tratamiento político que entienda, eso es seguro. -De poco sirve limpiar el río si, aguas arriba de León, otros municipios siguen vertiendo contaminantes. ¿Hay previsto algún tipo de convenio con ellos para resolver el problema? -Lo cierto es que se nos escapa el tema competencial y más bien sería la Junta la que tuviera que vigilar si hay vertidos incontrolados o no. Hombre, podríamos hacer convenios digamos que de buenas voluntades, pero poco más porque los ayuntamientos más competencias para controlar al vecino no tenemos. Unicamente sabemos lo ue pasa, con competencias inspectoras y sancionadoras, dentro de nuestro propio munipio. -Imagínese que tuviera el doble de presupuesto para el proyecto. ¿En qué lo ampliaría o mejoraría? -Si tuvieramos todo el dinero del mundo igual hacíamos un proyecto mucho más ambicioso y colorista, pero tenemos que ajustarnos a lo que hay y con lo que podamos funcionar. Lo demás es ciencia ficción. ¿Por poder? Parques fluviales con zonas de pesca, de piragüismo, grandes observatorios de animales, o yo qué sé...