«No importan los rumores, no vamos a desmilitarizarnos»
La llegada de Joan Mesquida (Mallorca, 1962) a su nuevo cargo estuvo rodeada de polémicos relevos, tanto en la Guardia Civil como en el Gobierno. -Aterrizó en su puesto en un momento difícil. ¿Cómo están siendo los primeros días? -Pues como indiqué en mi presentación, soy consciente de que asumo la dirección de un instituto con un enorme prestigio. Pero también señalé que el Gobierno debe responder a ese prestigio facilitando unas condiciones laborales y unas condiciones de vida que estén a la altura. -En esa presentación se refirió claramente a los sueldos -habló de equipararlos con los de la policía-. La mejora es una vieja reivindicación. ¿Hay avances en ese tema? -El asunto de las mejoras, el de los sueldos también, es algo que está bastante encarrilado. Por supuesto, el servicio que presta la Guardia Civil es algo que no se va a poder pagar nunca en su justa medida, pero este es un cuerpo que se basa en valores como la abnegación y el sacrificio y actúa en consecuencia. -También quiere hacer varias modificaciones en el reglamento. -Hay que modificar el régimen disciplinario y los estatutos internos. Es una reforma realmente urgente a la que se comprometió el ministro y que será llevada a cabo sin ninguna duda. Cumpliremos el compromiso electoral y eliminaremos puntos tan importantes como el del arresto. -Va a ser complicado no encontrar reacciones contrarias a tanta novedad. -Este es un colectivo muy numeroso y es imposible que todo el mundo esté satisfecho. Además se están lanzando todo tipo de rumores, como el de la desmilitarización. Pero, no importan, no vamos a desmilitarizarnos. -¿Y para cuando esos cambios? -En los plazos fijados. Antes del verano o inmediatamente después, como muy tarde.