El congreso de Tribiotec analiza la experiencia de una región en crisis cuya economía resurgió gracias a la biotecnología agroalimentaria, veterinaria y medioambiental
El Parque Tecnológico se mira en el éxito del Saint Hyacinthe Tecnópole de Canadá
El proyecto se basa en la cooperación agroalimentaria, veterinaria y medioamb
«Veo muchas posibilidades de aplicación de tecnología desarrollada en León, especialmente en Inbiotec» CARLA ÁVILA, gerente general de Voz Chile Saint-Hyacinthe vio hace años cómo uno de sus principales pilares económicos, el sector textil, hacía aguas frente a la competencia asiática. Con un importante potencial agrícola, la comarca de la región canadiense de Québec optó por impulsar la investigación en el ámbito de la biotecnología agroalimentaria, veterinaria y medioambiental, para convertir estas actividades en el nuevo centro de su desarrollo económico. Así surgió Saint-Hyacinthe Tecnópole Cité de la biotechnologie, un parque tecnológico que aglutina empresas especializadas en estos campos, y que se ha convertido en una referencia mundial. Hoy genera una inversión de 36 millones de dólares anuales en innovación, asesora financieramente a las empresas e impulsa la comercialización y exportación. Sus próximos proyectos pasan por crear un fondo de inversión económico regional, llevar a cabo una tercera fase de las instalaciones del parque, ante la voluntad de implantación de nuevas empresas, e incrementar su proyección internacional. El desarrollo de este parque tecnológico fue expuesto ayer por su director general, Mario de Tilly, en el simposio que desarrolla en León el proyecto Tribiotec. Una exposición que los representantes de las instituciones leonesas tomaron como ejemplo para el incipiente parque tecnológico leonés, que acogerá en el futuro varias empresas de compotente biotecnológico gracias a este programa, según comprometió el pasado mes de abril el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. Los organizadores de Tribiotec no quisieron adelantar ayer más datos sobre las empresas interesadas en la investigación de la Universidad de León, principalmente a través del Instituto de Biotecnología (Inbiotec); así como en traer sus productos al mercado europeo. Sin embargo, sí reconocieron que el intercambio entre Canadá y Chile ha dado ya sus primeros frutos empresariales. De Tilly explicó en la sede del Ildefe que la población canadiense donde se ha desarrollado la Cité de la biotechnologie tiene alrededor de 80.000 habitantes, apenas 51.000 en la capital; y que en la actualidad cuenta con 1.400 fincas de cultivo y crianza de ganado; 150 compañías de producción agrícola, de transformación, fabricación de equipos, distribución y servicios especializados en la industria agroalimentaria; una veintena de grupos de investigación y desarrollo; 18 centros de investigación y enseñanza; 17 organizaciones de desarrollo económico y más de 9.000 trabajadores empleados en la industria agroalimentaria. Este desarrollo, que pretende servir de guía al que podría obtener el parque tecnológico de León, pasa tanto por la investigación fundamental como por las pruebas clínicas y la producción artesanal, hasta desembocar en la producción industrial y comercialización de las empresas locales. Los organizadores de este programa triangular de desarrollo biotecnológico consideran que el modelo canadiense es el más adecuado para León, y también para el que se desarrollará en el futuro en Chile.