Ocho metros para 24 personas
La delegación de la UE recorre desde ayer los centros de internamiento y advierten de que mucho tiene que cambiar la situación para que su informe sea favorable
La delegación de europarlamentarios que desde ayer recorre los centros de internamiento de extranjeros en Canarias han calificado de hacinamiento las condiciones en las que viven los más de 4.000 acogidos y han coincidido con los representantes de la Cruz Roja y de Médicos del Mundo en que mucho ha de variar el trato para que la evaluación final no sea tan crítica como lo es en estos momentos. Y ello a pesar de que consideran que la respuesta que se da ante la llegada masiva de los últimos tiempos es aceptable. Tanto los profesionales sanitarios como los políticos europeos han criticado que 24 personas vivan en 8 metros cuadrados, al tiempo que han denunciado la realización de análisis de sangre considerados ilegales por no recogerse en ningún documento el consentimiento del afectado. Tras recorrer las dependencias del Centro de Internamiento de Extranjeros en Las Raíces, sito en un antiguo acuartelamiento militar, los eurodiputados coincidieron con los representantes de las ONG en que las condiciones que sufren los inmigrantes irregulares llegados a las costas canarias son de hacinamiento. Fernando Fernández, europarlamentario del PP y canario, llegó a decir que las condiciones son «inaceptables», calificativo en el que coincidió el presidente de Cruz Roja, Alejo Trujillo, y el vocal de Exclusión Social de Médicos del Mundo en las Islas, Carlos Arroyo. Fernández matizó que «eso no quita para decir que el centro está digno, que funciona razonablemente bien y que los hemos visto mucho peores. Entendemos que estamos en una situación de emergencia». Hubo discrepancias entre el representante de la Cruz Roja y los de Médicos del Mundo y los políticos sobre las condiciones del centro. Así, el presidente de Cruz Roja dijo que la instalación está «atendida desde el punto de vista sanitario y de alimentación» y descartó «peligros de higiene», al tiempo que destacó la buena organización y la inexistencia de problemas en su intervención en la atención inmediata de los recién llegados. Discrepó Carlos Arroyo, que trasladó la impresión propia y de los eurodiputados de que «las condiciones higiénicas son manifiestamente mejorables». Discrepó de ello el eurodiputado socialista, y también canario, Manuel Medina, que encontró «la situación excelente y la acogida magnífica». Política común europea Todos coincidieron en el interés de la Cámara europea por conocer de primera mano la forma en la que se vive la avalancha de inmigrantes ilegales a las costas canarias, lo que, debe conllevar a la puesta en marcha de una política común europea en esta materia. Los eurodiputados reclamaron que las acciones tienen que dirigirse a la creación de una política europea en inmigración que hasta ahora no existe para resolver el problema de fondo. Medina transmitió que el presidente de la delegación hizo referencia «a los nuevos medios con los que va a contar la UE, sobre todo los presupuestarios a partir del 1 de enero de 2007, con una acción que vaya no sólo a la recepción de inmigrantes como estamos haciendo ahora, sino al origen, es decir, cómo evitar que salga esta avalancha de los países africanos».