Elabora un minucioso manual para el despliegue el próximo julio en la capital, Kinshasa
Defensa previene a las tropas del estado «deplorable» de su destino en el Congo
Llama a evitar el contacto con las mujeres locales y a la abstinencia para prevenir el sida
El Estado Mayor de la Defensa (Emad) previene a los militares que serán enviados en julio a la República Democrática del Congo de que su lugar de despliegue, Kinshasa -la capital-, es «una ciudad destartalada y sucia, y en estado deplorable de conservación», sin apenas infraestructuras ni servicios básicos. Enfermedades endémicas como el sida, la malaria y la tuberculosis, picaduras de reptiles y la existencia de numerosos campos de minas son otros riesgos que deberán afrontar los soldados. Esas prevenciones figuran en un extenso 'manual de área' elaborado por el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas para que sirva como guía a los soldados. El informe describe Kinshasa como una ciudad asolada, donde los cortes de luz y agua son frecuentes, sin iluminación nocturna y con las carreteras salpicadas de enormes baches. Los medios de transporte están «en estado lamentable» y la vida es «muy cara». «La calle está llena de mendigos, minusválidos y niños sin familia que piden», resalta el informe. En ese ambiente deberán operar los 130 efectivos de la VII Bandera de la Legión que llegarán a la ciudad a partir de la primera semana de julio para sumarse a la misión de la ONU (Monuc) que opera en el país desde 1999. Su trabajo consistirá en velar por la estabilidad del país durante las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta está prevista para el 30 de julio. En ese contexto realizarán operaciones de información militar, actuaciones de estabilización, prepararán la evacuación de observadores internacionales y agentes electorales y protegerán, si es preciso, el aeropuerto internacional de N'Djili. El manual destaca que, por las noches, Kinshasa se llena de controles policiales. No obstante, funcionan restaurantes y discotecas frecuentadas por los soldados de la ONU. A medianoche hay toque de queda para el personal militar, pero «no se respeta». Encuentros desagradables La inteligencia militar recomienda evitar tanto los grupos de jóvenes que piden dinero como las patrullas de policía local, con las que algunos han tenido encuentros «desagradables». Los mandos de la misión han elaborado una «lista de sitios prohibidos», a los que los soldados no pueden ir, y aconsejan ir a los demás «en grupos de más de dos». El manual también sugiere «evitar el contacto con las mujeres locales» porque «pueden crear serios problemas con la policía valiéndose de la inexperiencia del recién llegado». En general, en caso de altercado recomienda pedir ayuda siempre a la policía militar internacional. La lista de riesgos para los soldados es larga. El manual señala que los soldados deben prevenir las enfermedades de transmisión sexual -Sida/VIH, sífilis y gonococia-, mediante «la abstinencia, que es la única forma segura de evitar su transmisión» y «el uso del preservativo, que debe ser utilizado por quienes mantengan relaciones sexuales». Para evitar dolencias que se transmiten por contacto, como las micosis y las infecciones por hongos, el informe recomienda no andar descalzo. En el Congo también es fácil contraer infecciones diarreicas por consumir comida, agua o hielo contaminados. Hay que evitar ingerir agua local y alimentos no hervido o no vigilados por el Ejército. Los soldados deben tener cuidado de no ser picados por mosquitos, serpientes, escorpiones y arañas.