Propuesta al «efecto barrera»
La Universidad plantea rebajar a un tercio los peajes de la León-Astorga, y asegura que el incremento de vehículos dejaría a la concesionaria las mismas pérdidas que tiene ahora.

La autopista León-Astorga no cumple las expectativas de utilización que marcaron Gobierno y empresa
La Autopista León-Astorga es la única del grupo Abertis que genera pérdidas, en concreto 600.000 euros anuales desde su apertura, a finales del 2002, incluso algo más en el ejercicio del 2005. Las previsiones realizadas por el Gobierno y la empresa en el momento de la puesta en funcionamiento de la infraestructura no sólo no se están cumpliendo, sino que evolucionan en sentido contrario al deseado. La causa, según el equipo de economistas de la Universidad, son los altos peajes, tanto para vehículos particulares como para camiones. Los resultados de una encuesta (que muestra la «sensibilidad» de los afectados, sin buscar criterios puramente estadísticos) indican que, de reducirse sensiblemente los precios de los peajes, los usuarios leoneses sí se decantarían por el uso de la vía rápida, en lugar de la carretera nacional, que sigue soportando la mayor carga de tráfico. La conclusión sería que la empresa probablemente perdería el mismo dinero, incluso aventuran que podría entrar en beneficios. Pero los que desde luego se verían beneficiados serían los leoneses, porque esta autopista comunicaría las dos grandes vías de comunicación de la provincia, y vertebraría el territorio, en lugar de producir el «efecto barrera» que genera actualmente. Circulación teórica y práctica El Boletín Oficial del Estado publicó el marzo del 2000 un cálculo de intensidad media diaria de vehículos que deberían circular por la León-Astorga (AP-71) para entrar en rentabilidad, que compartía la empresa adjudicataria. En el 2003 debían pasar 4.200 coches cada día por los peajes, e irían ascendiendo hasta alcanzar los 4.725 en el ejercicio actual. Lejos de las previsiones, el primer año de funcionamiento la circulación fue superior a la prevista en 71 vehículos actuales, pero se redujo significativamente al año siguiente. En el primer trimestre del presente ejercicio pasaron cada día 3.495 coches por los peajes, 1.230 menos de los previstos cada día. Según el equipo de la Universidad de León que lidera Julio Lago, el nivel de tráfico es claramente insuficiente para equilibrar los ingresos y gastos de la concesionaria, Aulesa. En el ejercicio actual el trayecto de 38 kilómetros que tiene la polémica autopista supone un coste de 3,5 euros para los turismos, y de entre 5,3 y 6,45 euros para los vehículos peseados. La empresa argumenta que el uso nocturno de la infraestructura supone un ahorro del 50%, pero los profesores rebaten que ese no es el horario previsto para el uso mayoritario, ni favorecería el desarrollo de la actividad cuando entre en funcionamiento el polígono de Villadangos. Según los expertos, la autovía, lejos de vertebrar el territorio, «se ha convertido en un obstáculo para la comunicación interna, ya que crea un efecto barrera. Además, penaliza la movilidad de personas y mercancías y no alivia el tráfico de la N-120». Única con pérdidas Según fuentes de la empresa consultadas por el grupo de investigadores, la AP-71 es la única autopista española del Grupo Abertis en situación de pérdidas, mientras que el conjunto de la compañía obtuvo el año pasado un beneficio de 511 millones de euros. «Esta situación es perfectamente asumible para Abertis, pero desde luego no para el funcionamiento de la economía leonesa», asegura Julio Lago, que concluye que la pérdida de 600.000 euros al año se diluye sin consecuencias entre unas ganancias tan abultadas. Ante esta situación, el equipo de investigadores se ha lanzado a hacer una propuesta a la empresa, sin entrar a valorar la «propuesta política realizada por Zapatero para eliminar el peaje, él deberá responder por ello». La Universidad propone negociar con Abertis para hacer una rebaja de dos tercios del peaje, de forma que el precio de los turismos quede en un euro, y el de los vehículos pesados en dos euros. Con el aliciente de la rebaja, la intensidad media diaria de circulación se multiplicaría casi por tres. «El resultado no empeoraría la actual situación de Aulesa, incluso podría permitirle entrar en rentabilidad; pero en cambio culminaría la vertebración del territorio y tendría una sensible rentabilidad empresarial y social». El escenario real, con las cuentas de la empresa, indica que el año pasado Abertis ingresó cuatro millones de euros por una circulación diaria media de 3.944 vehículos. En la simulación realizada a través de la encuesta, la circulación diaria prevista ascendería a casi 11.000 vehículos, lo que permitiría igualmente unos ingresos de cuatro millones de euros. «Tendrían la misma pérdida, que hoy parece no preocuparles, pero es más factible pensar que llegaría a la rentabilidad porque además del tráfico privado diario captaría el tráfico pesado, que hoy evita la autopista».