El tripartito pide la comparecencia del presidente del Supremo vasco
El Gobierno vasco se autoinculpa en la querella contra Ibarretxe
Rajoy sólo irá a La Moncloa si Zapatero garantiza que no volverá a engañarle
«Es la primera vez en la historia que a un lendakari se le abre un proceso penal por defender la palabra y el diálogo». La denuncia está incluida en la contundente declaración institucional leída ayer por Miren Azkarate, portavoz del Gobierno vasco, que arremete contra la decisión del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de abrir un proceso penal contra Juan José Ibarretxe por reunirse con tres dirigentes de Batasuna. Azkarate compareció ante los medios de comunicación escoltada por los consejeros Joseba Azkarraga (Eusko Alzartasuna) y Javier Madrazo (Ezker Batua-EB) para dar más solemnidad a la denuncia. Con gesto adusto, anunció que el Ejecutivo autonómico, en cuanto reciba la resolución judicial, recurrirá la admisión a trámite de la querella presentada por el Foro de Ermua. Todos los miembros del consejo de gobierno que preside Ibarretxe decidieron autoinculparse de los posibles cargos si la investigación penal «absurda y sinsentido» adelante, afirmó Azkarate, que añadió que las tres formaciones que integran el tripartito, «ante la gravedad de la situación», ha solicitado la comparecencia urgente ante el Parlamento vasco del presidente del tribunal superior vasco, Fernando Ruiz Piñeiro. El tripartito pretende que el magistrado explique «la grave vulneración de los derechos fundamentales del lendakari», «la quiebra que se ha producido en el sistema de separación de poderes», así como sus «continuas manifestaciones sobre las actuaciones políticas de las instituciones vascas». Por tratarse de una cuestión jurisdiccional, el magistrado puede negarse a dar explicaciones ante la Cámara autonómica. Por otra parte, Mariano Rajoy cree que Zapatero le llamará la próxima semana para recomponer las relaciones en una entrevista en La Moncloa, antes de que se celebre el debate parlamentariop ara informar al Congreso del inicio de los contactos con ETA, que al parecer será el próximo 28 de junio. Rajoy ha decidido exigir garantías a su interlocutor antes de aceptar la invitación. El líder de la oposición estudió la situación de la política antiterrorista con su equipo de asesores y les comunicó que planteará a Zapatero una serie de exigencias que no concretó. Como punto de partida, todos los convocados dieron por hecho que el jefe del Ejecutivo llamará personalmente al presidente del PP y éste escuchará sus ofertas. Los dirigentes más pesimistas aseguran que nada de lo que pueda exigir Rajoy podrá ser aceptado por Zapatero al que ven, a su vez, comprometido con la izquierda aberzale.