Las obras de ampliación del aeropuerto comenzarán a principios del 2007
Las obras para la ampliación de la pista del aeropuerto de León hasta los 3.000 metros de longitud comenzarán a principios del año que viene, tal y como avanza el Ejecutivo central en el documento que presentó ayer el presidente bajo el nombre «Dos años de Gobierno para León». En el capítulo de infraestructuras, el dossier explica que el proyecto básico para esta ampliación será presentado a lo largo del mes de julio, mientras que en septiembre se dispondrá ya del proyecto definitivo redactado. Respecto al presupuesto, el coste de la nueva longitud de pista supondrá alrededor de 26 millones de euros. El documento no anuncia plazos de finalización de las obras, aunque el presidente aseguró el día que inauguró la primera ampliación del aeropuerto que León contaría con una pista de 3.000 metros en el año 2007. Actualmente, Aena estudia tres alternativas posibles para diseñar esta ampliación, pivotando el crecimiento del aeropuerto hacia los municipios de Valverde de la Virgen, San Andrés del Rabanedo o combinando ambos términos territoriales, de acuerdo a las opciones planteadas. La alternativa centrada en Valverde deberá superar el obstáculo que supone en su tránsito la autopista hacia Asturias, por lo que precisaría soterrar el tramo por el que transcurra la ampliación y que, al parecer, supondría una de las opciones descartadas por su complejidad técnica y su alto coste económico. Esta será la segunda ampliación que viva el aeropuerto, tras la primera inaugurada por Rodríguez Zapatero el pasado 1 de octubre. En ese momento la superficie de operaciones pasó de contar con los 1.642 metros de longitud con los que nació en 1998 a los 2.100. Además, en ese acto también inauguró la puesta en marcha del sistema de aterrizaje que garantiza las maniobras en condiciones de baja visibilidad (ILS), como intensas lluvias y niebla. La inversión conjunta en las dos actuaciones ascendió a 15,7 millones de euros. La longitud de pista actual permite aterrizajes y despegues de aviones reactores, ya que hasta el otoño pasado únicamente podían operar en el aeropuerto de León turbohélices, con una capacidad máxima de cincuenta pasajeros. De este modo, los 2.100 metros dan entrada a aviones tipo B737-400, con capacidad para 160 personas y la posibilidad de alcanzar destinos de hasta 800 millas naúticas, es decir, puntos como Baleares, París, Milán o Bruselas. Con los 3.000 metros previstos, las posibilidades para el enclave aéreo se convierten prácticamente en ilimitadas, dando acceso a todo tipo de aeronaves con posibilidad de un mercado de destinos mundial. El aeropuerto de León cerró el pasado año con más de 80.000 pasajeros, un 20% más que el ejercicio anterior, y la mejor cifra de su historia desde su puesta en marcha en 1998, cuando inició su actividad con la ruta a Barcelona.