Se trata de la mayor operación policial contra la organización terrorista desde el alto el fuego
Doce detenidos al caer el aparato de extorsión de ETA al completo

Julen Madariaga, ayer, en su casa, antes de ser detenido
Las policías española y francesa desarticularon en la madrugada de ayer el aparato de extorsión de ETA. En la operación conjunta, coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska y la magistrada gala Laurence Le Vert, fueron detenidas 12 personas. Entre los arrestados figura el responsable de la red, Ángel Iturbe, y uno de los fundadores de ETA, Julen Madariaga. Se trata del mayor golpe asestado a ETA desde que declaró el alto el fuego permanente, el pasado 22 de marzo pasado. El operativo policial tenía día y hora desde hace una semana. El momento fue decidido por los jueces e informaron a sus Gobiernos. Todo se desató en la madrugada de este martes y culminó una investigación iniciada hace ocho años a raíz del sumario abierto en la Audiencia Nacional en 1998, aunque se intensificó a partir de febrero de este año con la creación de un equipo conjunto hispano-francés que encontró nuevas pistas de las prácticas extorsivas de ETA. Fuentes de la lucha antiterrorista explicaron que el objetivo era desmantelar el aparato 'GEZI', una sección del aparato financiero de ETA, encargado de la gestión del impuesto revolucionario. En Francia fueron capturados Ángel Iturbe Abásolo, hermano del ex 'número uno' de ETA, el fallecido Txomin Iturbe; el histórico de la organización terrorista Eloy Uriarte, «señor Robles», antiguo tesorero y señalado por numerosos empresarios como responsable de la red de extorsión y que estaba en paradero desconocido; José Luis Cau Aldanur; Julen Madariaga, uno de los fundadores de ETA y en la actualidad militante de Aralar; María Cristina Larrañaga; María Izaskun Gantxegui; y José Ramón Badiola. En España, fueron detenidos Joseba Imanol Elosúa y su yerno Carmelo Luquin, ambos en la localidad alicantina de Santa Pola; José Ramón Sagarzazu e Ignacio Aristizábal en el pueblo guipuzcoano de Oiartzun; y el francés Jean Pierre Harocarene en el municipio fronterizo de Irún. Los detenidos son veteranos militantes con edades comprendidas entre 48 y 74 años. Algunos estaban jubilados y todos llevaban una vida aparentemente normal en sus respectivas localidades. Extorsión Al frente de la red se encontraba Ángel Iturbe, quien coordinaba y canalizaba las peticiones de dinero a los empresarios españoles. La trama operaba desde el sur de Francia aunque tenía tentáculos en España. Se apoyaba en la labor Cau Aldanur, Cristina Larrañaga, Eloy Uriarte, Ramón Sagarzazu y José Ramón Badiola. Los que operaban en España se encargaban, según el Ministerio del Interior, de labores de «intermediación» de la red. Entre sus funciones figuraba la de contactar con los empresarios, activar la negociación para el pago de la extorsión, fijar plazos y vías de pago, entregar recibos, distribuir y poner en circulación las cartas de extorsión y, en algunos casos, recibir el dinero y actuar como enlaces con la cabeza de la red. Estas actuaciones recaían en Elosúa, Luquin y Harocarene. Además, se responsabilizaban de la inversión de los beneficios obtenidos con la extorsión y hacer desaparecer el capital «de los circuitos financieros regulares fiscalizables en España» trasladándolo a «paraísos fiscales». Fuentes de la lucha antiterrorista relacionaron la presencia de dos de los detenidos en Santa Pola con presuntas inversiones de ETA en bienes inmobiliarios en la costa alicantina. La operación, el mayor golpe a ETA desde la declaración de alto el fuego permanente del 22 de marzo, continúa abierta. La policía ha practicado 14 registros en distintos puntos de Guipúzcoa, dos más en Alicante, y otros seis en Francia. También ha procedido al embargo de bienes patrimoniales con un valor superior a 700 mil euros.