La Generalitat tenía previsto cambiar varios trenes el próximo año
La línea 1 acumulaba varios accidentes y numerosas quejas
En el 2005 un choque entre tres convoyes se saldó con dos heridos graves y 40 leves

Las víctimas fueron atendidas con rapidez en las inmediaciones
La línea 1 del metro de Valencia no tiene buena fama entre sus usuarios. Es la más antigua de todo el entramado ferroviario de la ciudad del Turia y, en menos de veinte años, ya acumula una generosa colección de incidentes, sustos y averías, además de serios problemas de accesos en varias estaciones. En septiembre del año pasado, la línea 1, que une la ciudad de norte a sur, registró una colisión entre tres convoyes junto a la estación de Paiporta en un tramo no subterráneo sólo a cuatro estaciones del accidente de ayer. El balance fue de dos heridos graves y cuarenta leves, consecuencia de una avería en el primer tren y el escaso margen de frenada del tercero. Por suerte, ese día funcionó de forma correcta el sistema de freno automático, algo que, según los trabajadores del metro de Valencia, «se estropea cada vez que hay una tormenta». De hecho, sólo dos semanas más tarde, la tormenta provocó otra avería en el mismo tramo. La máquina que fue en su rescate también resultó averiada. En noviembre del 2003, un camión rompió la catenaria en la línea 1, en una jornada de huelga de transporte, lo que incrementó el caos entre los valencianos. Las huelgas son tan frecuentes como los accidentes. La semana pasada se acordó desconvocar varios paros previstos para los días en que Benedicto XVI visitaba Valencia. Los sindicatos exigían un mayor número de maqui-nistas para poder cumplir los tiempos de descanso. Los accesos de la línea 1 tam-bién son objeto de las críticas. A Marisa Gracia, gerente de Ferrocarrils de la Generalitat, le llueven quejas sobre estaciones sin ascensor, principalmente Jesús y Patraix, epicentro del accidente de ayer; tramos de vía única, lo que hace más lenta la frecuencia de convoyes; y situa-ciones críticas como la vivida en las últimas Fallas, cuando la estación de Campanar tuvo que cerrar sus puertas al ser incapaz de albergar a tantos usuarios. Descarrilamiento atípico El convoy accidentado ayer era de los más antiguos. No obstante, el conseller de Infraestructuras y Transporte, José Ramón García Antón, no tardó en informar de que había pasado con éxito su última revisión la semana pasada, concretamente el 27 de junio, por lo que estaba «en perfectas condiciones para poder funcionar». Según García Antón, los ejes de la unidad fueron cambiados en el 2003 y las ruedas, revisadas el pasado 5 de mayo. «Ha sido un descarrilamiento muy atípico, en un punto en el que nunca había ocurrido nada parecido», añadió el conseller, quien informó de que este tipo de trenes pasa revisión cada 15, 30, 60, 90 y 150 días. Además, anunció que a partir de ahora se potenciarán los controles y la vigilancia de los dispositivos de seguridad, que hasta ahora funcionaban de forma automática. Pero, pese a las periódicas revisiones, la línea 1 tenía previsto renovar 34 de sus trenes y doblar la frecuencia de paso (algunos tardan hasta veinte minutos) en la primavera del 2007. La línea más antigua del metro valenciano es la más larga, con más de ochenta kilómetros en los que conecta hasta veinte municipios. Según los trabajadores de la línea, los convoyes más antiguos «emplean mecanismos y sistemas de circulación que ya no se emplean en ninguna parte». Proyecto de mejora Las críticas, las huelgas y los accidentes llegan después de la aplicación de un plan de inversión de mejora en la línea, con 129 millones de euros destinados a adecentar la accesibilidad (23 millones), seguridad en la circulación (12), infraestructuras (45) y material móvil (41). El segundo plan de mejora de la línea prevé, hasta el 2010, un gasto adicional de otros 300 millones. Con estas medidas se quiere conseguir una mejora en el rendimiento del metro y aumento de la seguriad de la red. El dolor El metro de Valencia ha tenido dos accidentes en diez meses. Arriba, un familiar de una víctima recibe el consuelo de un amigo. Los numerosos heridos de ayer fueron evacuados con rapidez desde las bocas de la estación de Jesús. Abajo, uno de los heridos es atendido en las inmediaciones del accidente.