Los agentes serán trasladados a la prisión de Sevilla para evitar represalias de otros reclusos
Los tres policías encarcelados por actos irregulares al tratar con inmigrantes del Centro de Internamiento de Extranjeros de Málaga, como alguna fiesta nocturna con internas que podían haber tenido relación sexual con funcionarios, están aislados del resto de presos y la cárcel pedirá su traslado a Sevilla. Fuentes penitenciarias informaron ayer de que, de acuerdo con el protocolo habitual, los miembros de las fuerzas de seguridad y los funcionarios de prisiones encarcelados no mantienen contacto con ningún recluso, por lo que cuando ingresan en el centro se les destina al módulo 7 de aislamiento y están en celdas individuales. Pero esta situación es transitoria, ya que la dirección de la cárcel de Alhaurín de la Torre (Málaga) tiene previsto pedir hoy el traslado de estos policías nacionales a la prisión de Sevilla II, donde hay un módulo específico para componentes de las fuerzas de seguridad, según las fuentes. El módulo 7 de aislamiento de Alhaurín acoge a reclusos protegidos como medida de seguridad personal para evitar problemas con otros presos, en casos como que otros encarcelados conozcan el delito que cometió y les cause rechazo; estén en situación de primer grado y de paso, antes de ser llevados a otra prisión; o si cumplen alguna sanción.